Me preocupo por vuestras preciadas almas

15 febrero 2018

Mensaje de Dios Padre

3:43- 4:19 pm

 

Amados hijos, el ciclón de las acciones del hombre gira fuertemente a mis pies y me entristece todo lo que va a pasar.

 

Mi mayor deseo es tener a todos y cada uno de mis hijos amados conmigo para siempre. Mi amor es eterno y sacia la sed de aquellos que mueren por falta de amor y afecto. El hombre decepciona a sus hermanos en un esfuerzo por ganar las cosas temporales innecesarias sin darse cuenta del costo que pone sobre su alma. Yo soy el único Dios verdadero. Creed en Mí, y en mi justicia, les doy mi misericordia.

 

Conoced a mi amado hijo, Jesucristo, que clama por ustedes y agoniza en el dolor de su indiferencia. No desechen al Amadisimo y beatificador, mi amado hijo, Jesucristo. Amarlo es amarme y quitarle meritos es quitarme meritos.

Queridos hijos, vuestras almas están en tal estado de peligro, pero como no os hablo de las cosas transitorias que os parecen tan grandes, ignoran mis palabras. Hijos, Jesucristo les dio a aquellos que él ama infinitamente, el camino a la rectitud, el perdón y el amor eterno. ¿por qué andan por malos caminos? El camino está lleno de belleza celestial y amor eterno y divino. Es la divinidad del amor de Cristo la que guía a aquellos que escuchan sus palabras.

Amados hijos, con la oración estarian tan bien. ¿Cómo puede su Padre Amado y eterno resistirse a las oraciones de sus fieles? No puedo ignorar las súplicas de ayuda de mis hijos, ni puedo demostrar la pura (grandisima) alegría que me da cuando ustedes se dan cuenta de mi amor.

Hijos, los anhelo. Anhelo por ustedes como una planta anhela el agua. Espero que se acerquen a Mí, y mis brazos se abren y estan firmes para abrazarlos y no dejar que se muevan para emprender el vuelo de nuevo. [es como que si fueramos animales asustadizos y que se escapan fácilmente.]

 

Amados hijos de mi corazón, me preocupo por vuestras preciadas almas. Cuán valiosas y preciosas son vuestras almas y tan débiles también. Sus almas se parten con cada pecado y se encogen con el miedo en las tinieblas que ustedes perciben, ven y oyen. Aprecien la voz del espíritu más santo que les presta la gracia para resistir el mal y discernir sus variadas facetas.

Soy su amado Señor Dios y un juez justo. Anhelo que cada uno de ustedes venga a mí por mi (abundante) amor y misericordia dispuesta. Sepan que por el perdón y el amor, vuestras almas se vuelven a hacer completas.

 

Hijos, ustedes son tan fácilmente engañados y corren rápidamente lejos de lo que les incomoda. Mi corazón está roto por su tibio amor y mi corazón me duele al saber que prefieres este mundo a mi gran amor duradero y fiel por ustedes. Tienen ante ustedes a un padre entristecido, aunque en mi tristeza y decepción y miedo por sus almas, los amo.

No me doy por vencido por mis hijos amados, ni tampoco rechazo a nadie. Anhelo tener a todos mis hijos conmigo y todo el cielo se posa con esperanza y anticipación. Hijos, son amados. Entiendan esto en todo su corazón. Ustedes son mis tesoros y me ganan con todo lo que hacen que es correcto y bueno. Su amor me encanta y mi corazón anhelante es tranquilizado con sus oraciones y fidelidad al amor. ¿no sabéis que en cada bondad que mostrais a vuestros hermanos os estáis mostrando a vuestro Señor Dios? Y sabiendo esto, ¿puedns comprender la gran alegría que me da? Incluso las acciones más pequeñas son una gran belleza en mis ojos Santos. Creed, hijos, en mi amor por vosotros. Creed en mi abrumador deseo de perdonarles sus pecados. Creed en mí y confíad en mí. No me fallen mis amados hijos llenos de fe.

 

Oh amados, oren. Oren y agárrense fuertemente a las palabras de mi amado hijo. Conozcan sus palabras y pongan su confianza en ellas. Confíad en mi hijo Amadisimo, Jesucristo, su Redentor, asi como él será la mano que los proteja y levante y les guíe lejos de engaños o engañadores. Oren al espíritu santo que anhela concederles gracias a cada uno de ustedes. Abrid vuestros corazones a su discernimiento, porque pronto muchos serán engañados.

Los Sofistas abundan o existen en todo el mundo, y están engañando activamente incluso a los más devotos de mis hijos. Hijos amados, conozcan la palabra y Asegúrense de no ser engañados también. El oscuro jugará juegos malvados ante sus ojos y emitirá palabras que desmientan lo que saben. Asi que pidanle al Espíritu Santo con constancia y discernimiento.

 

Amados hijos, ustedes no conocen la naturaleza de su futuro. Es inminente y terrible, pero a través de su dolor y miedo, deben soportar con su amor y confianza en mí. Sus oraciones harán lo que el hombre cree imposible. Sus oraciones desvían las tormentas y evitan grandes desastres. Sus intercesiones para este mundo son oidas con oídos cariñosos y agradecidos. Su generosidad me mueve a actuar menos ferozmente y a juzgar con menos dureza.

Amados hijos, os digo, llegara pronto un tiempo cuando la puerta de mi amada misericordia se cierre y mi justicia será fría y oscura. Hoy se os da este don divino, aunque tan pocos investiguen y entren en este gran Sacramento de la confesión. Hijos, hay tiempo ahora pero no habrá más tiempo más tarde en la primavera. Ustedes no conocen la naturaleza y la grandeza divina de este don de la misericordia. Así que, aquellos cuyos corazones son firmes y conscientes son llamados a guiar a vuestros hermanos a mi amor y misericordia.

 

Amados hijos, vuestras almas son preciosas. No se comprometan con el pecado y causen detrimento de sí mismos. No confíen en lo que es temporal. Amen y confien sólo en el único Dios verdadero. Confíen y amen a mi Belovéd y más divino Hijo, el Cristo Jesús. Dibujar la guía del más santo de los espíritus. De esta manera te desengañarás del mal de los Sofistas y de los que actúan contrariamente a mi voluntad.

 

Amados hijos, Orad y yo escucho con gran amor y atención. Orad

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La oración debe ser vital para ustedes, así como el cuerpo depende del oxigeno, para vivir

Llamado de Amor y de Conversión de Casto y Amante Corazón de San José – 21 Febrero 2018

 Queridos hijos de Mi Casto y Amante Corazón, la oración debe ser vital para ustedes, así como el cuerpo depende del oxigeno, para vivir, así la oración debe ser tan necesaria en sus vidas, para vivir, vivir en Dios, vivir obrando en su Divina Voluntad, vivir anhelando su Voluntad. La oración es la fuerza del alma; la oración baja en bendición y en fortaleza para ustedes; la oración debe ser el centro en el cual gire toda su vida.
Queridos hijos, mucho se habla, mucho se conversa, poco se ora, poco se medita, poco se valora la virtud del silencio, de la reflexión, de la meditación. Las almas silenciosas son almas que oran, y las almas que oran y guardan silencio son almas muy fuertes, capaces de llegar hasta el final con la cruz. Las almas que oran mucho y hablan poco son almas sabias, son almas prudentes, son almas de Dios.
Cuando Yo vivía en Nazaret anhelaba el silencio, porque con el silencio podía contemplar al Niño, podía escucharlo, podía adorarlo, podía aprender, pero estando en silencio, en oración.
¡Confíen en el Señor! ¡Confíen en Dios! Nuestros Llamados de Amor y de Conversión son muy serios, son reales y concretos, y, como una apelación urgente, deben ser obedecidos. Las Revelaciones de Nuestros Sagrados Corazones en este Santuario Espiritual son únicas y no pueden ser comparadas a ninguna otra, porque aquí el Cielo está explicitando el Evangelio desde el mismo Corazón de Jesús.
¡Pongan mucha atención y vivan con compromiso el Espíritu de este Gran Apostolado! Esta Obra del Cielo debe ser considerada con seriedad, y obedeciendo con amor serán verdaderos Apóstoles de Nuestros Sagrados Corazones; nunca separen la obediencia con el amor.
Como el Padre de los Apóstoles de los Corazones de Jesús y de María los bendigo: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
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Verdaderamente no hay alma que Yo pueda condenar si reza el Rosario de Mi Madre diariamente

6 febrero 2018

¡Oh, cómo les amo Mis hijos! Si Yo pudiese, si fuese posible, Yo volvería a la tierra para morir en la cruz nuevamente por ustedes. Pero, Mi muerte bastó para salvarlos infinitas veces y para salvar infinitos mundos.

Ahora quiero aplicar en ustedes las gracias de Mi copiosa Redención, pero para tanto, quiero su ‘Sí’, preciso de su ‘Sí’, para que entonces, estas gracias puedan actuar en ustedes y transformarlos verdaderamente en aquella obra santa y perfecta que Yo quiero de ustedes.

¡Oh Mis hijos! Mi Divino Corazón les atrajo aquí en este lugar santo de Nuestras Apariciones, para realizar aquí, en ustedes, ese plan de amor, para colmarlos aquí de las bendiciones y gracias de Mi Divino Corazón.

Despréndanse de las cosas mundanas y terrenas, para que entonces, su corazón sea un corazón de pobre y un corazón puro, donde Yo verdaderamente podré entrar con Mi Gracia transformadora y realizar en sus corazones la perfecta conversión, la perfecta santificación y su elevación completa hasta Mí, hasta Mi Padre, divinizándolos. O sea, elevándolos hasta Nosotros en el Cielo, donde ustedes recibirán por herencia Mi Reino y serán participantes eternamente de Mi felicidad y de Mi Gloria.

Recen la Coronilla de la Misericordia Meditada todos los días. Esas Coronillas de la Misericordia que Mi amadísimo hijito Marcos, obedientísimo a Mí y a Mi Madre, hizo para Mí, tocan la fibra más íntima de Mi Divino Corazón. Y cuando Yo oigo a ustedes rezando, les oigo rezándola, Mi Corazón se enternece, se conmueve, Mi Corazón perdona, Mi Corazón ama, Mi Corazón abre las compuertas y derrama sobre ustedes todas las gracias, todas las bendiciones que están guardadas en él.

Sí, cuando les escucho rezando esas Coronillas de la Misericordia Meditadas, Mi Corazón se enternece mucho más de amor por ustedes de que el corazón del padre más amoroso por su hijito doliente, o el corazón de la madre más extremosa por su hijo necesitado de alimento y abrigo. Sí Mis hijos, Mi Corazón no puede dejar de amarlos cuando rezan esas Coronillas y si quieren verdaderamente ser irresistibles a Mí, recen esas Coronillas de la Misericordia.

No resisto a cualquiera que pida Mi Gracia rezando esas Coronillas de la Misericordia, ellas son irresistibles sobre Mi Corazón y cuando ustedes las rezan, también se tornan irresistibles para Mí. Récenlas, récenlas. Y Mi misericordia lloverá en sus vidas.

Recen el Santísimo Rosario de Mi Madre, pues, todo aquél que lo reza con amor y verdadero deseo de corresponder a Mi Amor y al Amor de Mi Madre, se salvará. Verdaderamente no hay alma que Yo pueda condenar si reza el Rosario de Mi Madre diariamente. Nunca mandé un solo devoto del Rosario de Mi Madre al infierno, porque todos esos devotos siempre se salvan, pues, Mi Madre los colma de Sus Gracias, Mi Madre los abrasa con Su Amor, Mi Madre los reviste poco a poco de Sus propias virtudes.

Con el Rosario, ellos detestan los vicios y las cosas mundanas, aprenden el gusto por la oración. Con el Rosario, ellos aprenden a amar las cosas celestes y a despreciar las terrestres. Con el Rosario de Mi Madre, ellos sienten la necesidad de amarme, de consolarme, de obedecerme y adorarme. Y es por eso que ciertamente todos los devotos de Mi Madre se salvan.

Nunca, nunca mandé al infierno a un devoto de Mi Madre, a un devoto del Rosario de Mi Madre. Por eso, que los pecadores lo recen para que Yo los perdone. Que los justos lo recen para que Yo los conserve en Mi Gracia y amistad, y los haga subir cada vez más en la santidad. Que todos lo recen, pues, aquellos que rezan el Rosario de Mi Madre, tiene la señal cierta de la predestinación.

Récenlo, récenlo, récenlo. Y entonces, Yo mandaré al Ángel de la Paz a dar Mi Paz a la tierra, al mundo y a las familias, y finalmente Mi enemigo infernal será aplastado sobre Mis pies y juntamente con Mi Madre, instauraré en el mundo Mi Reino de Amor, de Gracia y de Paz.

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Que en vuestras almas siempre tengáis el Agua Viva, el Cuerpo de mi Hijo, para que tengáis Vida

21 Febrero 2018

Nuestra Madre comienza su Mensaje: 

Hijos míos, gracias, hijos míos, por estar aquí a mi Presencia, a rezar y pedir por todo aquello que necesita el mundo. 

Meditad, hijos míos, REYES. 

Que en vuestras almas siempre tengáis el Agua Viva, el Cuerpo de mi Hijo, para que tengáis Vida, hijos míos; id al confesionario, id pronto, esto se acaba, pequeños míos, el hombre que está en gracia de mi Hijo va al Cielo, el hombre que desprecia a su Dios irá al Infierno; creed en lo que os digo, hijos míos, hay Cielo, hay Infierno. 

Hijos míos meditad cuando estéis a solas en el Cielo y en el Infierno; el hombre no quiere entender ni quiere saber nada de las maravillas del Cielo, solamente buscan sus caprichos, sus mentiras, sus gustos y placeres en la tierra, pero, hijos míos, son cuatro días. 

Reparad el Corazón de mi Hijo, reparad mi Corazón; mi Hijo y Yo lloramos por los hombres, aunque estemos en el Cielo, pero cada hombre o mujer que cometa pecado, lloramos porque ellos mismos están buscando su condenación; meditad esto, hijos míos; esto se acaba, son cuatro días, animaos, buscad a mi Hijo de Amor, buscadle, y buscadme a Mi, ya falta menos para que nuestros Corazones triunfen en el mundo entero, pero el hombre no quiere ver, el hombre quiere su odio, su mentira, su engaño, su maldad, sus vicios, ellos creen que no existe el Todopoderoso, mi Dios, vuestro Dios, que hizo el Cielo y la Tierra.

Yo lloro mucho por esas almas que no quieren ir al redil a buscar a mi Hijo en el Sagrario, en el Amor, por eso os he dicho al principio, sed Hostia, porque la Hostia, hijos míos, es el Cuerpo y la Sangre de mi Hijo que tenéis que recibirla para que tengáis vida y seáis fieles y felices un día en la Moradas del Cielo. 

Buscad la Santidad, hijos míos, es fácil la Santidad, pero claro, si buscáis los rencores, las cóleras, los insultos, las mentiras, los engaños, el blasfemar, el decir, este es malo y yo soy bueno, no, hijos míos, tenéis que buscar la humildad, la humildad es la Santidad; no regañéis unos con los otros, miraos cara a cara y si tenéis que pediros perdón, hacedlo, mi Hijo perdonó y perdona a la humanidad, todavía le insultan, no le aman, hoy en día le crucifican segundo a segundo, porque el hombre ha dado la espalda a su Dios. 

Hijos míos, pedid mucho por aquellos hermanos que están confundidos, no miréis esos que hacen daño, al revés rezad y pedid por ellos, haced sacrificios por ellos, ahora viene un momento de oración y penitencia, meditad la Pasión de mi Hi jo y haced ayuno, hijos míos; también os digo una vez más, hijos míos, que hagáis los cinco primeros sábados de mes, es muy fácil, hijos míos, solamente tenéis que estar un ratito Conmigo, hablándome a Mi; confesaos, meditad a mi Hijo, a vuestro Dios; pedid por el Santo Padre, el Papa, mi hijo predilecto; confesad y comulgad, son cinco primeros sábados de mes, se lo di a mi hija Lucía en Pontevedra y Yo quiero que vosotros también lo hagáis, que no os olvidéis de estas promesas y este Amor que Yo doy y que dí a mis hijos que ya están el Cielo alabando y glorificando a mi Dios, vuestro Dios. 

Haceos santos, hijos míos, pedid la santidad, sed víctimas, hijos míos, es fácil, ofreced vuestra vida por un enfermo, por vuestras familias, por la Cruz de mi Hijo, por vuestras cruces: “Señor aquí estoy, hágase tu voluntad, dame luz y fuerza, Dios mío, porque yo solo no puedo hacer nada, pero Tú estás conmigo y quieres que te llamemos y que vengamos a Ti”, Sí, hijos míos, mi Dios, vuestro Dios, está deseoso de que vayáis a Él a pedirle; pedidle, hijos míos, y pedid también al Corazón de mi Hijo y a mi Corazón porque nosotros hacemos milagros, mi Hijo Dios, el Padre, el Espíritu Santo, mi Esposo, Dios verdadero, Trino en tres Personas, y Yo estoy ahí en la Trinidad para también hacer esos milagros que venís a buscar y a pedirme; no os canséis de pedir, porque Yo con mi Dios y Señor, mi Hijo y mi Esposo el Espíritu Santo, podemos hacer los milagros; pedid, no os olvidéis de pedir, pero una cosa os digo, abnegaos a sí mismo, coged vuestra cruz y seguirla con amor. 

En el Cielo, hijos míos, no entran trapos, ni mentiras, ni pecado, entra la Santidad, cuesta, hijos míos, pero si vosotros lo veis y meditáis es fácil porque mi Dios vuestro Dios os allanará el camino y os dará un camino sencillo y perfecto. 

 Buscad a vuestro Dios, hijos míos, pedid mucho por los sacerdotes, mis hijos,¡ ay de aquellos que no hagan y no cumplan su Ministerio!, ¡cuántos hay, hijos míos! que no llevan el camino de la Verdad, el camino que un día prometieron llevar a cabo a esos hijos que se encomendó y están encomendados para llevar la santidad y la gloria de Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo; pedid por ellos, hijos míos, porque muchos de ellos no llevan el camino de la Verdad, os lo digo, vuestra Madre aquí, porque Yo sé que vosotros os enteráis de tantas cosas en el mundo de mis hijos predilectos, por eso aquí y en el mundo entero lo digo, pedid por ellos, porque ellos necesitan de vosotros, para que vean la Luz; una vez tuvieron Luz, luego la dejaron por los caprichos del mundo, pero nunca es tarde, hijos míos; mi Dios y Señor da tregua, da luz y fuerza, porque la Salvación depende de vosotros; sí, hijos míos, haced el bien; caridad, amor, sed leales, sed amigos, sed pobres, desprendeos, hijos míos, de tantas cosas que son vanas y no os hacen falta, buscad a aquel que necesita de vosotros, no deis la espalda ni cerréis las puertas, porque mi Hijo no cerró nunca ninguna puerta, acogió a todos, a los malos, a los buenos, a los menos buenos y a los menos malos y estuvo siempre haciendo el bien a toda la humanidad como hoy desde el Cielo lo sigue haciendo; cuando un hermano venga a ti con dolor, pena, escuchadle, abrazadle y aquel hermano que necesita un plato de comida no le cerréis vuestras despensas , dádsela, no digáis nunca, lo quiere para borracheras, o mira este o aquel que mala vida lleva; hijos míos, ESE ES MI HIJO, ese es mi hijo que todavía el mundo desprecia, no seáis vosotros así, porque los Mensajes que os estoy dando aquí y en el mundo entero, estoy dando Mensaje de Amor, de Caridad, de Luz y vosotros tenéis que abrazar la Caridad, la Luz y el Amor, haced como mi Hijo hizo, acoged a todos, aquel que este enfadado con un amigo, amiga o madre, esposa, o esposo haced todo lo posible para reconciliar y aquel que sepa más del Cielo que se clave de rodillas y pida perdón por el otro, hijos míos, el perdón es el amor y vosotros tenéis que saber perdonar, nada de rencores, cóleras ni insultos. 

Pedid mucho para que se terminen las guerras, pedid mucho por Sudáfrica, pedid mucho por América, pedid mucho por vuestra España, pedid mucho por Europa, pedid para que se acabe la maldad en el mundo. 

Ahora, hijos míos, Yo os doy la Bendición, una Bendición especial hoy porque veo muchos niños y estos niños son el mañana; padres, educadlos en la Fe de mi Hijo y traedlos aquí a Faro de Luz porque Yo los bendigo y los bendeciré siempre, son el mañana de la Iglesia de mi Hijo; amor con amor se paga y si vosotros sabéis hacerlo con vuestros hijos tendréis ganado una cosita muy grande es las Moradas en el Cielo; haceos, hijos míos, pequeños y pobres y no os olvidéis del ayuno y la penitencia de este mes y el mes que viene, hijos míos, porque es cuando a mi Hijo le degollaron, le mataron, le crucificaron; tened en cuenta, hijos míos, que la Cruz es muy fuerte, muy dolorosa, pero la Cruz va al Cielo. 

Os bendigo, hijos míos, pero antes como siempre mi Dios Padre Creador, mis hijos, y mi Hijo Redentor, el Espíritu Santo mi Esposo Santificador y Yo vuestra Madre Miriam, María, Corazón de Faro de Luz, Faro de Luz, Faro de Luz. 

Os amo, hijos míos, seguid caminando en el Amor, para el Amor, esta Casa es mi Casa, Casa de todos vosotros, aquí estoy siempre, hijos míos, venid a pedir Consuelo, Amor y aquello que Yo doy, Dulzura. 

Adiós pequeños, adiós hijos míos, adiós hijos. Ntra. Madre en Monte Faro de Luz. 

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Tienen miedo a la humillación y quien no se humilla no será enaltecido nunca

 

Llamado de Amor y de Conversión de Casto y Amante Corazón de San José – 14 Febrero 2018
Queridos hijos de Mi Corazón Paternal, están viviendo un Tiempo de Gracia, donde se les otorga la oportunidad del arrepentimiento, del cambio de vida, de la humillación.
Queridos hijos, los hombres están tan impregnados del orgullo, de la autosuficiencia, de la egolatría, que tienen miedo a la humillación y quien no se humilla no será enaltecido nunca, porque sólo el que es capaz de vencer su voluntad humana y se humilla, puede ser exaltado junto al Señor. Esta generación tiene miedo a la humillación ¡En éso se parece a Satanás! Satanás teme ser humillado. Satanás huye de la humildad. Hijos, abran sus corazones a la humildad, Satanás es el primer soberbio y orgulloso, no sean hijos de la soberbia ni del orgullo, porque sino Satanás es su padre. Mientras el que ama la humildad, el que se vence a sí mismo, el que sabe perdonar y pedir perdón, el que sabe cubrir su cabeza con ceniza y humillarse ante el Padre, y ante sus hermanos, por haber pecado, ése es hijo de la Misericordia, es hijo del Dios del Amor.
Abran sus corazones, para que puedan tener el Don de la Humildad, para que escuchen con humildad, para que aprendan con humildad, para que observen sin alterar la Verdad en sus pensamientos, para que sus palabras no estén movidas por el orgullo y el enojo sino que de sus labios brote la humildad. ¡Hablen con humildad! ¡Aprendan a expresarse con humildad! María es la primera humilde, pues sabe en su humildad glorificarse en Dios, y no buscar nada para Ella misma sino que todo lo retribuye al Señor. El humilde todo lo devuelve al Señor. El humilde cuando ora se llena de recogimiento interior, se encierra en el cuarto de su corazón y ora en lo secreto a su Padre. El humilde sirve con sencillez a sus hermanos.
Aquel que es capaz de obedecer a Nuestros Sagrados Corazones es capaz de ser humilde, porque, en Nazaret, María, Jesús y Yo, José, practicamos la humildad, la vida sencilla y la pobreza de espíritu, que consiste en abandonarse en Dios, a su Misericordia y a su Providencia.
Mi Corazón Castísimo, Padre de la Humildad y de la Vida Sencilla, les da la Bendición: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado María – 10 Febrero 2018

 Mis queridos hijos, Mi Corazón Doloroso e Inmaculado es el Corazón que fue formado por Dios, sin pecado, Inmaculado, sin mancha, para reparar la desobediencia, el pecado y la falta de amor y de confianza a Dios de los Primeros Padres.
Pero Mi Corazón también es Doloroso porque es verdad que vine sin pecado al mundo, pero vine a corregir, con la ayuda de la Gracia, el pecado de la humanidad.
Yo soy Creatura Humana, pero de Mi Humanidad, el Padre forma a su Hijo Jesús para reparar y elevar la dignidad que perdió el hombre cuando pecó y la dignidad que aún sigue perdiendo el hombre cuando peca.
También Mi Corazón sufrió las consecuencias del pecado de la humanidad; sufrí unida a Jesús, sufrí el Dolor de Jesús y Mi Corazón al pie de la Cruz se hizo Corredentor, porque también con Mi Dolor entregué al Padre el Dolor de Su Hijo, en un solo y único Dolor, Dolor soportado para reparar los crímenes de todos los hombres. Por eso, Dios Padre ha querido darme el Título de Doloroso e Inmaculado Corazón de María.
Y como el Último Dogma que será proclamado por la Iglesia de Mi Hijo, María Corredentora, unida a esta Obra de la Proclamación de este Quinto y Último Dogma, vengo como ¡última vez! a preparar a Mis Hijos como Corredentora.
¡Me duele tanto la dureza de sus corazones! aún muchos hijos Míos dudan de Mis Palabras. Les digo, hijos: el Cielo jamás se equivoca.
Muchos de Mis hijos andan sin sentido, buscando la verdad detrás de muchos falsos profetas, involucrándose en muchas cosas que al final no dejan sabiduría en su corazón.
Escuchen Mis Llamados, tómenlos con seriedad y sean todos corresponsables de esta Mi Gran Misión. Si escuchan Mis Llamados de Amor y de Conversión, si centran su atención en Nuestros Sagrados Corazones Unidos, podrán ver la verdad, podrán ser capaces de vivir en obediencia.
Hijitos Míos, escúchenme y no se perderán. Es necesario que tomen con mucha importancia Nuestras Palabras.
Con Amor de Madre los exhorto, con Amor de Madre los bendigo, y como Madre quiero la salvación de todos. ¡Hijitos, aprendan a vivir en la paz! Quien vive, medita y lee el Evangelio de Mi Hijo con los Llamados de Amor y de Conversión, tendrá paz y no será confundido.
Lean Filipenses, capítulo cuatro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Llamado de Amor y de Conversión del Sagrado Corazón de Jesús – 9 Febrero 2018

 Hijos, vean la Llaga de Mi Costado, la lanza no sólo abrió Mi Costado, abrió Mi Corazón; de Mi Corazón brotó, para ustedes, Agua y Sangre, es decir, Vida Eterna y Espíritu Santo.
Hijos, no lo comprenden, porque cuando no se ama demasiado no van a comprender un Amor Eterno. Muchos sólo piensan que fui Crucificado, sin más, se olvidan del Dolor, se olvidan de la Cruz, se olvidan de las Tres Horas de Agonía que tuve que soportar. Aún no comprenden que todo el pecado del mundo, de los hombres del pasado, del presente y del futuro, recayó sobre Mí y Yo siendo Dios, Cordero Sin Mancha, Me hice pecado, Me hice pecado para cancelar sus deudas con Mi Padre Eterno; y, aún así, no lo comprenden, porque el amor de ustedes es un amor tan pequeño, tan limitado por unos horizontes que se llaman egoísmos.
Hijos, quien no sabe amar nunca podrá comprender Mi Sacrificio en la Cruz. Mi Cruz para el mundo es necedad, pero para las almas que saben amar es el Mayor Signo del Amor, del Servicio, de la Entrega Total. ¡Mi Cruz es el Signo por Excelencia del Amor! Pero les digo, queridos hijos: quien no ama, quien no se atreva a amar como Yo he amado, no podrá entender Mi Cruz, y para poder entenderme deben amar.
Queridos Apóstoles de Mi Corazón, los invito a que reflexionen: quien no ama no encontrará la Sabiduría de la Cruz. ¡Atrévanse a amar! ¡Atrévanse a perdonar y a pedir perdón! ¡Atrévanse a vivir en Paz! ¡Quién me obedece no se equivoca!
Yo les Amo y Mi Corazón agoniza de dolor, porque no comprenden cuanto les Amo. Con la oración, con el ayuno, con la Santa Misa, con la lectura diaria de Mi Evangelio y de Mis Llamados de Amor y Conversión, podrán entender, podrán comprender; si obedecen podrán vivir en la Verdad.
Les doy Mi Bendición Misericordiosa, con Amor Infinito: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amen
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Mi Corazón es Traspasado al ver la indiferencia hacia la Santa Misa

Llamado de Amor y de Conversión de Santa Teresa de Jesús – 20 Febrero 2018

 Queridas almas rescatadas a precio de Sangre por el Buen Jesús, hoy, en obediencia a la Divina Voluntad, deseo profundizar más sobre el Primer Aposento. El Primer Estado del Alma, en su proceso de santidad, este Primer Estado o Primer Paso es el Espíritu Santo mismo, que ilumina el alma, para que el alma no pierda la conciencia de pecado, y, así, con la ayuda de la Gracia, pueda ver todos sus pecados, pueda arrepentirse, confesarlos en el Sacramento de la Penitencia, y cambiar de vida.
En este Primer Aposento de los Sagrados Corazones el alma es ayudada por el Espíritu de Dios; se encuentra con el Espíritu Santo; es iluminada en su caminar; reconoce lo que ha hecho mal; reconoce el bien que no ha hecho; reconoce el bien que debe hacer; reconoce lo malo de sus acciones, que puede reparar, porque no es sólo pedir perdón, es también reparar el daño hecho. Por ejemplo, almas, si alguien destruye una casa y le pide perdón al dueño de la casa, no ha hecho nada; en cambio, si pide perdón al dueño de la casa, pero además la construye nuevamente, para reparar el daño que hizo, ya hizo todo.
Queridos hijos del Corazón de Jesús, no es sólo pedir perdón, es también reparar el mal que han hecho. Y, en este Primer Estado, el alma ayudada por el Espíritu Santo lo consigue. Al entrar en este Primer Estado el alma se encuentra con el Espíritu Santo y el Espíritu Santo se vuelve su Consejero, su Director, su Guía; e iluminado, por el Espíritu Santo, comienza un nuevo camino de gracia, de virtud.
Entonces el Primer Paso para la conversión es la iluminación de la conciencia, por medio del Espíritu de Dios. Entonces supliquen al Divino Espíritu que ilumine sus mentes y sus corazones, para poder cambiar y puedan seguir avanzando, por medio de estos Aposentos de Santidad que son los Corazones de Jesús y de María.
Les bendigo: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado María – 17 Febrero 2018

 Queridos hijos, Mi Corazón siempre estuvo unido al Sacrificio de Mi Hijo en la Cena cuando instituyó el Don de la Eucaristía.
Estuve unida contemplando a Mi Hijo, meditando sus Palabras con Mi Corazón. Me encontraba en otro lugar de la Casa en Jerusalén, pero eso no impidió que Mi Hijo y Yo estuviéramos unidos cuando Él sacrificaba sacramentalmente Su Cuerpo y Su Sangre. La Pasión de Mi Hijo es completamente Eucarística, la Eucaristía actualiza y renueva el Sacrificio de Mi Hijo Jesús.
Mi Corazón es Traspasado al ver la indiferencia hacia la Santa Misa. Mi Corazón es Traspasado al ver que el mundo ha olvidado el valor infinito de la Santa Misa y de la Adoración a Jesús Eucaristía.
Mi Corazón es Traspasado cuando se olvidan de lo que Mi Hijo tuvo que sufrir por todos ustedes.
Mi Corazón es Traspasado cuando no toman con seriedad Mis Llamados de Amor y de Conversión.
Oren, oren mucho por los sacerdotes, oren mucho por la Iglesia de Mi Hijo Jesús, oren mucho para que comprendan el valor sacrificial qué hay en la Eucaristía.
Hijos ¡mediten más en la Pasión Eucarística y Dolorosa de Jesús!¡mediten en Sus Sufrimientos! ¡contemplen las Llagas en el Cuerpo de Mi Hijo! no olviden que Él murió para salvarlos a todos.
Los exhorto, trabajen responsablemente por Mis Intenciones, que Yo, maternalmente, me encargaré de sus cosas.
No desechen las Gracias entregadas para ustedes, guárdenlas con oración, con sacrificio, penitencias, ayunos y confesión frecuente.
Soy la Madre del Corazón Doloroso, los bendigo con Amor Maternal, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Llamado de Amor y Conversión del Sagrado Corazón de Jesús – 16 febrero 2018

 Mi Dolorosa Pasión comenzó en el Cenáculo cuando me reuní con los Doce para celebrar la Pascua.
Mi Dolorosa Pasión es totalmente Eucarística porque comenzó con la Fracción del Pan. Sacramentalmente sacrifiqué Mi Cuerpo. “Tomen y coman de Mi Cuerpo”, les dije. Y luego tomé el Cáliz y les dije: “tomen y beban de Mi Sangre”, entregué sacramentalmente Mi Sangre.
Mi Cuerpo, en la Mesa Eucarística, empezó a ser sacrificado por Amor a todos ustedes. Terminada esa Cena me fui a despedir de Mi Mamá, alenté a Mi Madre a que siguiera creyendo que al tercer día resucitaría. Mi Corazón estaba destrozado. Mi Corazón, aún ahora, está destrozado. El egoísmo y la soberbia son los reyes de la vida del hombre.
Yo vine para dar Vida y Luz, pero el hombre quiere estar sumergido en la muerte y en las tinieblas. La cerrazón de sus corazones ¡me hace sufrir tanto! Hijos Míos, son tan egoístas, son tan duros y fríos de corazón, que se han vuelto incapaces para comprender la Voz de Dios.
Mi Corazón aún se entrega en cada Eucaristía actualizando Mi Sacrificio. Muchos se olvidan que en la Eucaristía le estoy diciendo a Mi Padre: “perdónalos porque no saben lo que hacen”.
El Corazón que de verdad quiere amarme se convertirá en un corazón sencillo, un corazón que sepa escuchar, pero sobre todo, un corazón que con amor pueda obedecer.
Mi Precioso Cuerpo, que comenzó a entregarse en la Cena Pascual, desea nutrirlos. No rechacen más Mi Voz, contemplen y piensen continuamente que Mi Pasión también es Eucarística.
Los bendigo con Amor, los perdono con Misericordia, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Llamado de Amor y de Conversión de Casto y Amante Corazón de San José – 14 Febrero 2018

 Queridos hijos de Mi Corazón Paternal, están viviendo un Tiempo de Gracia, donde se les otorga la oportunidad del arrepentimiento, del cambio de vida, de la humillación.
Queridos hijos, los hombres están tan impregnados del orgullo, de la autosuficiencia, de la egolatría, que tienen miedo a la humillación y quien no se humilla no será enaltecido nunca, porque sólo el que es capaz de vencer su voluntad humana y se humilla, puede ser exaltado junto al Señor. Esta generación tiene miedo a la humillación ¡En éso se parece a Satanás! Satanás teme ser humillado. Satanás huye de la humildad. Hijos, abran sus corazones a la humildad, Satanás es el primer soberbio y orgulloso, no sean hijos de la soberbia ni del orgullo, porque sino Satanás es su padre. Mientras el que ama la humildad, el que se vence a sí mismo, el que sabe perdonar y pedir perdón, el que sabe cubrir su cabeza con ceniza y humillarse ante el Padre, y ante sus hermanos, por haber pecado, ése es hijo de la Misericordia, es hijo del Dios del Amor.
Abran sus corazones, para que puedan tener el Don de la Humildad, para que escuchen con humildad, para que aprendan con humildad, para que observen sin alterar la Verdad en sus pensamientos, para que sus palabras no estén movidas por el orgullo y el enojo sino que de sus labios brote la humildad. ¡Hablen con humildad! ¡Aprendan a expresarse con humildad! María es la primera humilde, pues sabe en su humildad glorificarse en Dios, y no buscar nada para Ella misma sino que todo lo retribuye al Señor. El humilde todo lo devuelve al Señor. El humilde cuando ora se llena de recogimiento interior, se encierra en el cuarto de su corazón y ora en lo secreto a su Padre. El humilde sirve con sencillez a sus hermanos.
Aquel que es capaz de obedecer a Nuestros Sagrados Corazones es capaz de ser humilde, porque, en Nazaret, María, Jesús y Yo, José, practicamos la humildad, la vida sencilla y la pobreza de espíritu, que consiste en abandonarse en Dios, a su Misericordia y a su Providencia.
Mi Corazón Castísimo, Padre de la Humildad y de la Vida Sencilla, les da la Bendición: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
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EL PROGRESO MODERNO ES PAGANISMO

Palabras de Nuestro Sr. al Padre Ottavio Michelini

2 de diciembre de 1975

EL PROGRESO MODERNO ES PAGANISMO

Hijo mío, escribe:

El progreso moderno es arma mortífera con la que Satanás aleja almas y almas de las fuentes de agua viva, para llevarlas a un desierto y luego abandonarlas para que mueran de sed.

Quien debía poner en guardia a las almas de los bautizados de este grave peligro, se ha dejado deslumbrar también.

Sin oponer resistencia ni advertir a la grey del gravísimo peligro hacia el que iban al encuentro, ha seguido al Enemigo, que así ha podido alejar de la luz de la fe grey y pastores.

Demostrarte cuán cierto es esto, me parece superfluo; ¿quién no ve hoy profanada y desencuadernada la familia?

¿Quién no ve hoy la escuela, de santuario transformada en una fosa infernal, donde con el pretexto del progreso y de la evolución de los tiempos, los niños son iniciados oficialmente en el pecado?

¿Quién no ve cómo el cine y la televisión se han convertido en cátedras con millones y millones de alumnos que absorben ávidamente lecciones de violencia, crimen, adulterio?

Son cátedras en las que el veneno del ateísmo es inculcado a todas horas del día y de la noche con noticieros embusteros, con películas exaltando el divorcio y el aborto; con canciones insinuando el amor libre, la sensualidad. La inmodestia es exaltada y glorificada a través del nudismo, la inmoralidad de las costumbres. La difusión de errores de todo género es cotidianamente acogida como una conquista de libertad.

En nombre de la libertad

En nombre de la libertad se mata, en nombre de la libertad se corrompe, en nombre de la libertad se llevan a cabo las más perversas empresas.

No te hablo de lo que sucede en villas, en casas particulares, en lugares públicos; toda aberración, toda perversión e iniquidad es consumada. Aquí Satanás desfoga todo su odio contra la naturaleza humana, degradándola, destruyendo en ella todo pudor y sentido de dignidad, pisoteándola, humillándola en todas las formas consentidas por su astucia degradada.

¿Qué decir de la prensa, otra jactancia del progreso?

También ella es un medio de comunicación domesticado al servicio del mal.

La prensa buena tiene una acogida muy fría y mucho menos amplia que la prensa mala. Mira los diarios: están pasando en buena parte al servicio del ateísmo. Este seudo-progreso, (progreso material pero impresionante retroceso moral y espiritual) ha sido aceptado sin reacción, sin embargo es evidente en él la presencia soberbia del Maligno, que ha hecho de ello un arma para matar a Dios en las almas.

No sólo no se ha reaccionado, sino que no pocos lo han exaltado y muchos hombres que debían, unidos, poner un dique a esta invasión satánica la han seguido.

He aquí entonces que mis ejemplos y mis enseñanzas están en perfecto contraste con los principios y costumbres de esta civilización del pecado.

De aquí el celo desenfrenado, por conciliar lo irreconciliable, de muchos ministros y pastores míos que, quieren cambiar y reformar todo. He aquí la lluvia de innovaciones que, según ellos, deberían hacer posible servir a dos amos a la vez. Quisieran fundir juntos luz y tinieblas, volver lícito lo ilícito, aumentando los escándalos, heridas y divisiones en mi Iglesia.

Estos innovadores han olvidado lo verdaderamente importante: renovarse a sí mismos. Ellos, una vez renovados habrían podido proceder, con sabiduría, a una sensata actualización, a una útil reforma.

Para salvar a las almas

Los que hoy se aferran a mi misericordia, tendrían razón, si no olvidaran cosas de capital importancia:

— Vale el alma más que el cuerpo, ¿sí o no?.

— Si es sí, ¿sería misericordia, dejar que se perdieran las almas, por salvar los cuerpos?

Yo no soy el Dios de la venganza, sino que soy el Amor infinito y eterno, es decir desde la eternidad Yo os amo infinitamente a vosotros.

Yo no quiero la ruina de los hombres sino que, porque soy Amor, quiero su salvación, la salvación eterna. Vosotros me habéis abandonado, me habéis pospuesto a vuestra civilización pagana que habéis aceptado y con la que habéis pactado, rebajándoos a los más indignos compromisos.

Ahora comenzáis a vislumbrar confusamente el abismo que hay bajo vuestros pies y apeláis a mi misericordia. Será precisamente mi misericordia la que impedirá a la almas continuar perdiéndose, sometiendo la cercana hora de la justicia a la misericordia, por lo que mi Iglesia, nacida a vida nueva llevará a cabo los fines para los que Yo la he querido.

Estás cansado y no te sientes bien hijo mío; por esta noche basta. Te bendigo. Ámame.

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