Quiero que caminéis a través del inmenso mundo llevando la Palabra

23/12/2014                                                   2:01 Horas

Dice Santa María:

Hijo mío, hoy, como todos los días a través de todos estos años desde los comienzos que os he elegido siendo muy pequeño para que pudierais comprender y os dejarais guiar por el sendero de la luz y del amor, para que os comprometierais y vivierais una vida plena, llena de amor y devoción y de total entrega a vuestros hermanos, hoy os digo y os pido como Madre vuestra y de mi amada Iglesia, como Madre de todos mis hijos e hijas en el mundo, por más que muchos de ellos hacen llorar mi Inmaculado Corazón por no venir rumbo a mí y por no quererme reconocer como Madre de todos ellos, decidles que igual yo os amo y que siempre he de estar a su lado cuidándolos y protegiéndolos de todo mal; son mis hijos amados y mi Corazón sangra por cada uno de ellos que me niegan.

Hoy os vuelvo a decir a ti y a todos vuestros hermanos, a todos mis hijos e hijas que yo he elegido en el mundo, amados hijos, sé de vuestros padecimientos y sufrimientos, de las injurias que muchos de vosotros soportasteis y también de las persecuciones que tenéis por decir la verdad, por hacer comprender al mundo que vuestra Madre, junto a mi amado Hijo, queremos advertiros y cuidar de cada uno de vosotros.

Por ello, a pocas horas que festejéis todos unidos un nuevo cumpleaños de mi amado Hijo, quiero pediros que no os detengáis, que os unáis todos, que forméis un sólo bloque, y junto a vuestro amado Papa, mi amado Hijo FRANCISCO, y aquellos Hijos Predilectos que creen en mis mensajes y en mis palabras, que caminéis a través del inmenso mundo llevando la Palabra y haciendo sentir en los corazones de todos nuestro amor y pidiéndoles que os unan en la oración, en la confesión y que salgan a Evangelizar a un mundo que se encuentra entre una inmensa tiniebla. Os llamo a la unidad de todos vosotros y que el amor sea la semilla que germine en cada corazón. Sed felices, hijos míos, y vivid una vida plena. Haced crecer las conversiones y que el amor vuelva a reinar sobre toda la Tierra.

Por ello, el día de hoy he venido para reiteraros a ti y a todos vuestros hermanos mi preocupación por aquellas personas que se alejan de ésta Misión y de éstos Mensajes. Sé que no es culpa de ellos, si no muchas veces son desmentidos por mis propios Hijos Predilectos, aquellos que hicieron votos, y esto lleva a la gran confusión, perdiéndose tantas almas y dejándolas perder entre las lenguas de fuego y la oscuridad. Eso, amados hijos míos, es a causa de la falta de aprobación o respaldo. Pero, amados hijos, esto no es nuevo ni ha ocurrido recién ahora, esto viene desde ya hace miles de años sucediendo, porque os voy a hacer recordar a todos vosotros cuándo hicieron esto mismo, sucedió después de mis apariciones en Fátima, y con total dolor os tengo que decir que, como resultado, mis advertencias quedaron desatendidas y se perdieron millones de vidas. Amados hijos, yo os pregunto, por qué no acompañáis a aquellos que he elegido en vez de poneros en jueces y hablar y desmentir, si vosotros no sabéis nada, no comprendéis, vosotros os creéis que tenéis el don de saber discernir dónde está la verdad o la mentira, yo os pregunto, cuál es la mentira, quién puede mantener una mentira durante años y demostró total obediencia y entrega desde su corazón a nosotros, sus Padres. Entonces vosotros, simples pastores, cómo podéis negar la verdad, cómo podéis atentar contra nuestras palabras y nuestras advertencias, vosotros mismos os estáis castigando cuando os llegue el día del Juicio Final, porque por vuestra culpa se han de perder millones de almas, como ya fue en aquella época, hijos míos, cuando os advertía de las Guerras, las Revoluciones y el Comunismo, y almas (Condenación Eterna).

Hoy día vengo, llego a cada uno de vosotros, hijo, a vuestro encuentro en vuestro país , en la Tierra Prometida, en la Nueva Jerusalén, igual que a cada uno de mis hijos e hijas igual que tú que he elegido a través de los años con abundantes gracias y advertencias, enseñándoles a vosotros para que a su vez vosotros enseñéis a vuestros Pastores y hermanos cuál es el verdadero camino que tenéis que tomar rumbo a la paz. Ese camino, mis amados hijos, es muy simple, porque  es en y a través del Amor Santo. Por ello, os prevengo a todos vosotros, mis amados hijos, que no debéis confiar en ningún acuerdo de paz que no esté cimentado en el Amor Santo. No podéis negociar con el mal, os lo ruego, comprended lo que os digo, prestad atención, amados hijos míos, os lo ruego, porque es ingenuo pensar así. Mientras vosotros cedéis a la complacencia, el enemigo está formando su arsenal, os lo aseguro. Entre vosotros hay muchos lobos con piel de cordero, no os dejéis engañar más, cuidad de mi morada, cuidad de vuestro Papa, cuidadlo de muchos de aquellos que lo rodean y que lo dejan solo porque no quieren ni sienten en su corazón la humildad a la que fueron llamados. Por ello despertad y uníos en la oración y en la entrega y construyan la paz, hijos míos. Para ello, estad presentes en todo lugar en nombre de mi amada Iglesia, os lo pido y os lo ruego a cada uno de vosotros. Uníos y formad LA GRAN NACIÓN DE CRISTO JESÚS. RECORDAD SIEMPRE ESTO, MIS NIÑOS, LA FUERZA MÁS GRANDE, EL ARMA MÁS PODEROSA QUE CADA UNO DE VOSOTROS TENÉIS QUE TENER EN VUESTRAS MANOS ES LA ORACIÓN Y EL SACRIFICIO. TOMAD TODOS LAS CUENTAS DEL ROSARIO Y REZADLO TODOS UNIDOS TODO EL TIEMPO QUE PODÁIS, Y VIVID UNIDOS A CRISTO JESÚS. No os podéis nunca dar por vencidos, porque, hijos míos, éstas armas que os entrego son poderosas contra el enemigo, y el enemigo es el ángel desterrado y aquellos gobernantes y hermanos que lo siguen para llevar vuestras almas a la oscuridad y al dolor. Nunca penséis que las armas que os entregamos no son importantes, porque eso es lo que quiere que penséis el ángel desterrado. Por ello os repito, con amor santo en vuestros corazones y con el Rosario en vuestras manos, tú y todos vuestros hermanos y hermanas, todos vosotros formaréis las Milicias más imponentes que derrotarán al mal de la faz de la Tierra.

Os quiero decir, hijo mío, a ti y a cada uno de vuestros hermanos y hermanas, mis amados hijos, que vuestro Padre os ha elegido para estos tiempos y no podéis permitir que el enemigo os doblegue en la debilidad, es mejor, hijos míos, caer de rodillas en oración. Vas a ver, hijo mío, que por el esfuerzo de cada uno de vosotros y la unidad que tenemos, que aquellos que no creen veréis cómo os convertirán y volverán a creer y abrazarán también ellos sus Cruces y pondrán sus rodillas en tierra pidiendo perdón a vuestro amado Padre, mi Señor; y veréis que la marea de degeneración moral irá cambiando de dirección. No os detengáis, no os podéis detener ni esperar la aprobación de ninguno de mis hijos, tenéis que seguir cumpliendo, como lo vienes haciendo, llevando adelante la Palabra. Por más que os injurien y por más que os castiguen, llevad la palabra, estad junto a vuestros hermanos y decidles a cada uno de ellos que tienen un DIOS VIVO y que a través del Hijo y del Espíritu Santo os bendice y os acompaña en todo momento.

Os amo. Seguid adelante. Vivid llevando armonía, amor y paz.

Amén.

SANTA MARÍA MADRE DE LA IGLESIA

 

22/12/2014                                                   06:50 Horas

Dicen Santa María y Cristo Jesús:

Amados hijitos, me acerco a cada uno y toco la puerta de vuestros corazones. Pido permiso para entrar, necesito un lugar para descansar, recostarme en paz, un lugar seguro para que nazca mi niño. Os aseguro y os prometo que os traerá felicidad indescriptible quien sea capaz de abrir el corazón y permitirnos entrar e instalarnos como Divina Familia para dar a luz a su Salvador; estará también abriendo las puertas del Cielo en el que vivirá, porque todo aquel que alberga al HIJO DE DIOS en su corazón, está albergando al amor mismo.

Cuántas veces, cuántos años hemos hecho este mismo recorrido con José. Cuántas puertas hemos tocado, cuánto dolor le ha causado al Padre Creador la negativa de sus hijos y cuánto dolor le causa a ésta Madre ver y sentir las consecuencias de la negativa. Al mismo tiempo cuánta alegría y gozo nos produce el hospedaje en vuestros corazones.

Ésta navidad no es una navidad más, volverá a nacer mi niño, niño de colores, pero además conllevará el nacimiento del Hombre Nuevo, el sol sale para todos, la reconexión del ADN primario será para todos y es mi deseo que todos sepáis incorporarlo a su ser y no descartarlo.

Hijos míos, os hago unas preguntas:

¿Hay lugar para la luz dentro de vuestros corazones?

¿Hay lugar para el amor dentro de vuestros corazones?

¿Hay lugar para la alegría dentro de vuestros corazones?

¿Hay lugar para la paz dentro de vuestros corazones?

¿Hay lugar para la ascensión y para la nueva vibración del amor? La que todo con su amor lo perdona y siempre nos envuelve, en definitiva nos abren las puertas de vuestros corazones para anidar en ellos.

¿Sois capaces de ser pesebres vivientes? ¿Santuarios Sagrados? En los que vuestro Salvador nacerá y se quedará allí para siempre.

Traigo una Rosa Purísima Blanca que destella los colores del arco iris para cada uno que nos permita instalarnos en su ser.

Deseo que este mensaje sea difundido para toda la humanidad. Yo sé que vosotros nos habéis abierto las puertas y gracias a vosotros podemos hoy estar casi en el punto para recomenzar una nueva vida en una nueva luz. Mis preguntas en realidad eran y son para el resto de la humanidad, aquellos que se dicen cristianos, aquellos que se dicen espirituales, aquellos que se dicen religiosos, sean de la religión que sean, a ellos os pido una respuesta, no de palabra, sino de acción; y aquellos que no creen, aquellos que no esperan, aquellos que están ciegos y sordos, aquellos que sólo escuchan a sus propios egos en sus mentes y corazones, aquellos que ya no viven, sino que dentro de ellos vive la oscuridad, aquellos que son esclavos del mal, también os pido entrar. Todos podéis cambiar vuestras vidas, todos podéis cambiar el mundo, todos podéis terminar con los sufrimientos personales, familiares, ambientales, laborales, económicos, políticos y sociales, sólo dejadme entrar en vuestros corazones, dejad nacer a JESÚS en vuestros corazones ésta Navidad, dejad que vuestros corazones brillen resplandecientes con la luz prístina multicolor del amor de DIOS. El cambio comienza en cada uno, y todos somos uno. La Tierra está preparada para recibir la nueva luz, para recibir los nuevos seres divinos que poblarán el planeta. JESÚS será multiplicado como los panes y los peces. Todos sentiréis Mi Presencia. El árbol de la vida florecerá de la rama de Jesé. Flores y más flores multicolores con el aroma de DIOS. Las raíces serán tan profundas que ya nada podrá derribarlo, todos podréis ser tan fuertes e invencibles como vuestras mentes y vuestros corazones sean capaces de amar. No hay fuerza mayor que el amor, y es el mismo amor el que desea anidarse en vosotros. Estoy a la puerta y llamo, estoy dentro del Vientre Santo y Sagrado de Mi Madre de quien heredé su Santa Sangre. Ella es la portadora de la Navidad, ella es el amor hecha rosa; ella es única, la Madre Divina, la Madre Universal, la Madre de la Humanidad, la Madre de toda la Creación. Mi Padre y Mi Madre son la Verdad, y Yo el Hijo del Amor. Yo soy el camino, la verdad y la vida. Estoy pronto a nacer. Deseo con todo Mi Sagrado Corazón daros Mi Sangre Crística y abrazaros con todas Mis fuerzas y elevaros al Paraíso en una ascensión dimensional, una nueva frecuencia, una nueva tierra, un nuevo hombre, ¿Me dejáis entrar?. Aún queda tiempo, estoy esperando por vosotros, os miro con Mis ojos profundamente desde el vientre de Mi Madre, os observo, veo todas vuestras miserias y vuestras virtudes, veo todos vuestros deseos y veo que muchos habéis permitido ser usurpados, profanados, pero Yo os daré las fuerzas, Yo libraré todas las batallas, Mi Madre os cubrirá con su Manto y sus Virtudes y en el mismo aire se sentirá EL AROMA DE DIOS, el amor invencible que llenará toda la Tierra para que el Cielo viva en la Tierra y la Tierra en el Cielo.

Amén.

SANTA MARÍA MADRE DE LA IGLESIA Y CRISTO JESÚS PARA TODA LA HUMANIDAD

 

21/12/2014                                                   15:00 Horas

Dice Santa María:

Hijos míos, en unos días volveréis a vivir el nacimiento de mi amado Hijo JESÚS. Un año más y un año más que tenéis que sentir en vuestros corazones, una inmensa transformación, y tenéis que volver a comenzar, pero a comenzar desde el principio, no tenéis que volver a mirar atrás sino, mis hijos, tenéis que comenzar a partir de ese mismo momento a construir un nuevo mundo, un mundo de armonía y de paz, un mundo donde todos os tratéis como verdaderos hermanos que sois, donde estéis unidos y el amor sea la luz que ilumine a partir de ese mismo instante el sendero que os marcará para avanzar rumbo a la Tierra Prometida, a levantar un mundo de armonía, un mundo de justicia, donde viváis todos juntos en la más inmensa paz. Pero para ello, tenéis que dejar vuestro pasado, todo aquello que os separó de nuestro lado y arrepentiros de vuestros pecados, pero totalmente y haciendo una profunda confesión, volviendo a renacer entre las Aguas Vivas de la purificación y del amor más puro, y de esa forma venir a la Celebración y recibir el Cuerpo y la Sangre de mi Hijo y comprometeros cada uno de vosotros a caminar de su mano, a escuchar sus palabras, a respetar cada uno de LOS SAGRADOS MANDAMIENTOS y a no separaros nunca más. Os recuerdo que sois hermanos e hijos e hijas del mismo Padre, por ello luchad con la verdad, la misericordia, la justicia, la esperanza y la Fe, sí, amados hijos, con la Fe para que os convirtáis todos vosotros en luz para iluminar a un mundo que cada día fue ingresando en la más inmensa oscuridad. Vosotros renaced junto a mi Hijo amado, porque Él se encuentra en cada uno de vuestros corazones. Sed niños llenos de amor, de pureza y de humildad y vivid una nueva vida, trayendo a vuestro mundo la unidad de todos. No permitáis que nunca nadie más os separe. Sed uno solo que camina y que en ese caminar va iluminando a un mundo nuevo que renacerá en cada paso. Venid con alabanzas, con alegría, con un corazón lleno de amor y de esperanza. Volved a ser parte, esa parte tan importante de mi amada Iglesia. No os olvidéis que todos vosotros sois los pilares de mi morada, de mi amada Iglesia, y haced que ella crezca y se levante siendo la luz de un nuevo mundo y de las nuevas generaciones. Caminad junto a vuestros Pastores, junto a vuestro Papa, escuchadlo y acompañadlo. Vivid, amados hijos míos, en total oración y encuentro con CRISTO JESÚS. Caminad y vivid en el amor y la paz. Estad unidos y que en esa unidad nunca falte la oración, el encuentro con nosotros que os amamos, y vivid llevando la Palabra a todo lugar de vuestra Tierra; sembrad sobre esa tierra fértil la semilla de la Fe, y a través de ella, la justicia y la paz.

Mi Hijo, junto a mí, vuestra Madre, os acompañaremos a partir de este nuevo cumpleaños de mi Hijo amado. Haced un lugar de privilegio en vuestros corazones y en vuestros hogares y cambiad vosotros, y de esa forma veréis cambiar al mundo. No os ataquéis más unos a otros, no discutáis ni os peleéis. Vivid en total libertad, pero que esa libertad que mi amado Señor os entregó sea para que renazca un mundo nuevo, y a través de ese mundo nuevo una vida guiada por el amor. Yo os ruego y os pido, haced un lugar en vuestros corazones y en vuestros hogares para mi Hijo amado. No os olvidéis nunca que es su cumpleaños y que Él espera que cada uno de vosotros lo recordéis y os abracéis a su Inmaculado Corazón haciendo la promesa de caminar de su mano y de seguir tras sus pasos. Haced crecer totalmente las conversiones y vocaciones entre mis hijos e hijas y que la paz vuelva a reinar en todo el mundo y las familias sean un lugar de encuentro con CRISTO JESÚS y con el amor, la misericordia, la justicia y la paz.

Os bendigo, amados hijos míos, en el nombre del PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO a cada uno de vosotros y a vuestra tierra.

Amén.

SANTA MARÍA MADRE DE LA IGLESIA

 

19/12/2014                                                   04:12 Horas

Dice Dios Padre:

Amados hijos Míos, hoy os traigo a cada uno de vosotros la Paz que emana Mi INMACULADO CORAZÓN, os traigo Mi amor y la misericordia junto a la justicia. Os traigo como Padre Mis brazos abiertos de par en par para cobijaros y protegeros de todo mal, porque vosotros sois Mi Pueblo. Pero también, hijo Mío, os diré lo siguiente para que tú os lo digáis a Mis Pastores y a todos Mis amados hijos e hijas de todos los pueblos del mundo. Decidles a todos Mis amados hijos e hijas que el año próximo, que en muy pocos días estará por comenzar, tendréis que pasar por una inmensa agitación, ya que tú sabéis que toda Mi Creación ha de ingresar en la etapa donde tendrá una inmensa transformación. Muchos de Mis hijos no comprenderán y quizás ingresarán en un pánico que no es necesario y que no deben tener, porque ello os llevará a sufrir y a temer mucho, hijo Mío. Por ello, tenéis que hablaros con las palabras del corazón y explicaros a cada uno muy bien lo que os diré. Dicha transformación, su tiempo se ha de acortar, y eso os lo tenéis que hacer comprender que ha de ser a la rotación acelerada que ha de sufrir toda Mi Tierra, y eso ocurrirá por los inmensos cambios, hijo Mío, que os han de dar en el Universo y en su interior. Para ello, os tenéis que preparar para que podáis vosotros sobrellevar estos días porque han de ser de un gran movimiento y una tremenda agitación en la vida de todos vosotros y también en mi Creación, amados hijos Míos. Tenéis que deciros que no deben ingresar en ningún pánico porque tenéis que saber que todo es parte de Mi Voluntad para que mañana, amado hijo, aquellos que siguen tras los pasos de Mi Hijo y cumplen con LOS SAGRADOS MANDAMIENTOS, QUE OS FUERON ENTREGADOS PARA QUE OS CUMPLÁIS, SIÉNDOME TOTALMENTE FIELES, podáis habitar Mis Nuevos Cielos y Mi Nueva Tierra, esa tierra que fue bendecida y que es virgen y está preparada para recibiros a todos aquellos que han de llegar en la búsqueda de la armonía, la paz, el amor y el reencuentro conmigo y con María, vuestra Madre. Hijo, tú vives en esa tierra y debéis preparaos tú y todos aquellos que quieran estar en gracia para recibir a vuestros hermanos, y junto a ellos, comenzar a caminar unidos por el valle de la luz, la fe, la esperanza y el amor. Pero, para ello, os tendréis que ir acostumbrando, y os repito, sin ingresar en miedo ni terror, a los movimientos telúricos, porque toda Mi tierra ha de comenzar a temblar en todos los continentes. Por ello, os pido que debéis guardar calma. Para ello, orad, rezad el Santo Rosario, comulgad, confesad vuestros pecados y liberad vuestros corazones y vuestras almas de todas las ataduras, siendo libres y estando en total comunión conmigo, vuestro Padre, Mis queridos hijos. Tenéis que llevar adelante más penitencia, no desfallezcáis, y os ruego no perdáis en ningún momento, amados hijos Míos, la Fe, porque todo esto en un corto lapso ha de estar por suceder. Todavía pasará un tiempo, por ello os lo vengo a prevenir y vuestra Madre os viene llamando a todos a la unidad, a la oración y al encuentro, y os previene en cada uno de los mensajes que os entrega a ti y a vuestros hermanos en el mundo. Lo que os digo es con mucha anticipación, porque de esa forma os podréis preparar; y no ha de ser una sorpresa para todos los que depositéis en Mis palabras la Fe y creáis totalmente en los mensajes que os estamos dando a nuestros hijos e hijas a través del ancho mundo. Hijo, os diré qué os pasará. Por ello, tenéis que estar todos prevenidos, pues el agua va a escasear por todos estos cambios que sufrirán Mi Creación. Aprovisionaos desde ahora de este bien natural, porque llegará el momento en que no la vais a poder beber por la contaminación que del Cielo caerá y por los cambios bruscos que se darán en el clima. Por ello cuidadla y preparaos para ese tiempo. Habrá escasez de alimentos, para que os proveáis desde ahora. Tened reserva de granos y alimentos no perecederos. No dejéis todo para última hora, porque de seguro, cuando lleguen estos días, ya no encontraréis nada. Escuchad Mis palabras y ponedlas en práctica para que podáis sobrevivir en los días de escasez y angustia que se aproximan.

Hoy os pido que transmitáis a todos Mis rebaños y a vuestros Pastores, Mis amados Hijos, que estéis orando, junto al ayuno y la penitencia; tienen que ser la fortaleza en cada uno de vosotros y mucho más en aquellos días, os lo ruego. Y decidles a cada uno que no os olviden de hacerlo, porque si no, muchos os han de perder por la falta de oración, oración que cada día que transcurre se pierde más y más entre Mis amados hijos e hijas, y con ella tienen una muy débil fe. Por ello, hijo, os pido que sigáis siempre estando al lado de todos Mis hijos e hijas, que os acompañéis y que habléis con cada uno de ellos en todo momento, y decidles a cada uno de ellos que atiendan a Mis instrucciones que como Padre os hago para que mañana no os perdáis al paso de mi Justicia Divina.

Hijo, os ruego, decidles a todos Mis amados hijos, aquellos que tienen que cuidar del Rebaño, que estén a su lado, que salgan a buscar a las ovejas perdidas, que os acompañen, que os guíen, que estén en todo momento a su lado y que escuchen nuestras advertencias; que no persigan a aquellos hijos e hijas que fueron elegidos para recibir nuestras palabras, tienen que hacer lo contrario, oíros y escuchar cada una de ellas y estar todos unidos; y también decidles que muchos de ellos no están escuchando la voz de vuestro sucesor de Pedro y os están equivocando, y en esa equivocación están haciendo perder muchas almas; que os unan y que pidan perdón, que sean humildes y que cumplan con todos los Mandamientos, y especialmente con los votos que han dado. Que mi morada es la morada de todos Mis hijos en el mundo y que sus puertas tienen que estar abiertas de par en par en todo momento, ellos tienen que estar dispuestos a escucharos y acompañaros. No hay tiempo ni descansos para tomar, es el tiempo del encuentro con todos vuestros hermanos, de todas las religiones, es el tiempo donde tenéis que estar unidos más que nunca para orar y hacer crecer los Cenáculos. Habladles, os pido, hijo, hablad con cada uno de ellos, hacedles comprender el amor de vuestra Madre y que vuelvan al sendero de la luz. Salid a buscar a las almas que se encuentran perdidas, salvadlas de la oscuridad, del dolor y de las lenguas del fuego; llevadlas por el sendero de la luz y que os unan. Haced que se detenga toda guerra, odio y rencor, que la mentira no esté más en la lengua de ningún hijo Mío y que comencéis a caminar por el sendero todos juntos y que, unidos en ésta Nueva Jerusalén, viváis en armonía y paz.

Amados hijos, os bendigo. Os amo.

Amén.

DIOS PADRE

 

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