Tenéis la protección de vuestros Ángeles Custodios

26 Agosto 2015 Tenéis la protección de vuestros Ángeles Custodios y de los Coros Angelicales.
Rosario vespertino

Mensaje de Dios Padre y la Santísima Virgen María a J. V.

 

Primer Misterio. Habla Dios Padre

Sobre: Si queréis que algo cambie a vuestro alrededor, dad el ejemplo, vivid perfectamente lo que queréis que se cambie y, así, enseñaréis a vuestros hermanos cómo se deben hacer las cosas, de acuerdo a Mi Santa y Divina Voluntad.

Tengan bien entendido, Mis pequeños, y ya os lo he dicho muchas veces, que Yo no os puedo presionar a hacer algo y que todo tiene que salir de vosotros en libertad total y, sobre todo, con amor.

Esto os lo digo, Mis pequeños, porque os he profetizado y prometido, que vendrá el Tiempo en que estaréis viviendo los Nuevos Tiempos, los Nuevos Cielos, las Nuevas Tierras, en donde todo estará de acuerdo a los Evangelios y a como se vive en el Reino de los Cielos.

Vosotros tenéis mucho qué ver en todo esto, también, porque, en vuestro libre albedrío, vosotros escogéis cómo queréis vivir y, así, como Yo os digo que Yo no os presiono para hacer algo, vosotros tampoco debéis presionar a los vuestros y, ¿cómo, entonces, lograréis el cambio, ya, desde estos momentos? Con el ejemplo, Mis pequeños, os lo he dicho siempre, debéis vivir lo que lleváis en vuestro corazón, lo que Yo os he enseñado. Siempre el ejemplo va a mover a las almas, la palabra ayuda, pero el ejemplo, es lo que al final, hace que vuestros hermanos, a vuestro alrededor, hagan lo que vosotros hacéis.

Cuando vosotros lográis algo y os sale bien, alegremente lo transmitís a vuestros hermanos, para que ellos también puedan obtener el bien que vosotros obtuvisteis y que estáis gozando.

Vosotros estáis viendo, a vuestro alrededor, tantas cosas contrarias a lo que Yo os he enseñado y que Mi Hijo os llevó a la Tierra. Cuando vosotros vivís los Evangelios, movéis a las almas, así como Mi Hijo movió a infinidad de almas, aunque, muchas, al final, se retractaron y no Le siguieron, pero, el ejemplo, es lo que os va convenciendo. Las palabras mueven, os pueden, en cierta forma, interesar los pensamientos que se os están dando, pero cuando estáis viendo cómo actúa una persona y esa persona es exitosa, en diferentes ámbitos de la vida, vosotros os complacéis por ello y seguís lo que estáis viendo de parte de ése hermano vuestro, porque queréis también ser exitoso, como es él o ella.

Los Nuevos Tiempos, ése Nuevo Reino que tendréis, que gozaréis, también vosotros lo estaréis construyendo. Mi Palabra, Mi Sabiduría, Mi Amor, ya están dentro de aquellos que Me han seguido y es tiempo de que lo deis a vuestros hermanos. Si queréis que algo cambie a vuestro alrededor, dad el ejemplo, vivid perfectamente lo que queréis que se cambie y, así, enseñaréis a vuestros hermanos cómo se deben hacer las cosas, de acuerdo a Mi Santa y Divina Voluntad.

Vosotros, muchas veces, Me habéis dicho: “que se haga Mi Voluntad en vosotros”, Yo ya estoy en vosotros. Vosotros ya actuáis de acuerdo a Mi Voluntad en varias situaciones de vuestra vida, pero os tenéis que seguir puliendo, para que, realmente, Yo Viva en totalidad en vosotros y, así, Me gocéis en vuestro interior y haréis que hermanos vuestros aprendan a gozarMe con vuestro ejemplo.

Transformad el Mundo, Mis pequeños, transformadlo de corazón, viviendo Mis Enseñanzas, las de Mi Hijo y, así poco a poquito, iréis cambiando a este Mundo, pero será con Mi Amor a través de vosotros.

Gracias, Mis pequeños.

 

Segundo Misterio. Habla Dios Padre

Sobre: Habéis sido apartados del Mundo, ya os lo decía Mi Hijo, cuando Él os ofrecía a Mí, vuestro Padre, pidiendo no ser del Mundo; aunque se esté en el Mundo, a vosotros os tomé, estáis en el Mundo, pero Me seguís, estáis Conmigo, sois almas escogidas, entendedlo.

Hijitos Míos, no despreciéis a nadie, estos tiempos que os tocarán vivir, estos acontecimientos difíciles, serán como de escuela, aprenderéis mucho de lo que os tocará ver y vivir.

Vosotros despreciáis a muchos hermanos vuestros, porque no los consideráis de vuestro nivel: cultural, de raza o de economía. En estos tiempos, os daréis cuenta de vuestro error y veréis que lo que más importaba en vosotros, era vuestra alma.

Sí, Mis pequeños, vuestra alma sí hace la diferencia ante Mis Ojos porque, podréis tener mucho de lo que hay en el Mundo, pero si no Me tenéis a Mí y no estáis llenos de Mi Vida y de Mi Amor, de nada os sirve lo material.

Os repito, mucho aprenderéis en los acontecimientos por venir, porque veréis que aquellos a los que minimizabais, no son lo que vosotros creéis que eran, os ayudarán y veréis lo que es un corazón lleno de Mi Amor.

Aquellos otros, a los cuales creíais que valían mucho a los ojos de los hombres, la cobardía estará presente. Os he dicho que, esta purificación, eliminará la maldad de la Tierra, eso os debe llenar de alegría, porque empezaréis a vivir el Paraíso entre vosotros, pero el Paraíso, nuevamente os digo, será el estado bello de vuestra alma ante Mis Ojos.

Habéis tenido un tiempo de preparación, os he tomado de años atrás y os he ido preparando, para tener acceso a ese tiempo bellísimo que os tengo preparado. Todavía seréis purificados y transfigurados, pero, si vosotros hacéis un recuento de vuestra vida y os veis años atrás y os veis en estos momentos, os daréis cuenta de vuestra transformación.

Contentos debéis estar, Mis pequeños, porque hay infinidad de hermanos vuestros, que no estoy Presente Yo en su vida, en sus actos, en su futuro; esto os debe traer mucha alegría, habéis sido apartados del Mundo, ya os lo decía Mi Hijo, cuando Él os ofrecía a Mí, vuestro Padre, pidiendo no ser del Mundo; aunque se esté en el Mundo, a vosotros os tomé, estáis en el Mundo, pero Me seguís, estáis Conmigo, sois almas escogidas, entendedlo. Yo estoy contento con lo que he hecho en vosotros, porque habéis respondido a Mi Llamado, dejaos, pues, que Yo os acabe de moldear, para que podáis gozar el regalo tan grande que os daré después de la Purificación.

Vivid, pues, en alegría santa, dad lo mejor de vosotros, no os entristezcáis por lo que quedará atrás, porque, eso, Me duele a Mí, vuestro Dios, puesto que os estoy prometiendo que os daré cosas, inmensamente, más grandes de lo que ahora tenéis. Soy vuestro Padre, un padre y una madre, en familia, ven por los hijos y velan por ellos en todo lo que necesitan, en alimentos, en vestido, en hogar. Yo Soy vuestro Dios y vuestro Padre y velaré por cada uno de vosotros y, os aseguro, que muy contentos estaréis por lo que Yo os daré.

Daos totalmente, y de corazón, en estos momentos que quedan antes de la Purificación, para que salvéis almas, para que empecéis ya a vivir el Amor, en el alto grado que voy a poner en vuestros corazones. El ser almas, transfiguradas, os dará una alegría inmensa, que sólo ése pensamiento, os haga felices, ya desde ahora. No dudéis de lo que os digo, gozaréis infinitamente, como Yo ya gozo de vuestra nueva vida. Dejasteis una vida en el pasado, que no Me convenía y a vosotros tampoco, estáis viviendo una Nueva Vida en la que Yo os moví a tomarla, os eduqué  y la estáis gozando. Todo lo que viene de Mí, es perfecto y vosotros estaréis en altos grados de perfección en el Amor, sobre todo, cuando os dejéis mover plenamente por Mí, vuestro Dios. Gracias, Mis pequeños.

Tercer Misterio. Habla Dios Padre.

Sobre: PedidMe, Mis pequeños, llegar a la perfección, y con eso, Me daréis una gran alegría, porque ¿qué va a suceder cuando vosotros seáis perfectos?, amaréis en perfección y, eso, prácticamente, no lo conoce la humanidad.

Hijitos Míos, en el Antiguo Testamento, se Me presenta como un Dios Justiciero, enojón, al que no se Le podía ver de frente, porque, inmediatamente, quedaba fulminada la persona que Me podía ver.

Al permitir que bajara Mi Hijo a la Tierra a convivir entre los hombres, Le pedí, Me mostrara como realmente Soy y os mostró Mi Amor. Ya no habló del Dios del Antiguo Testamento, sino habló de Su Padre. Luego, Él, en Su Donación, se hace Hermano vuestro y, en ése momento, Me pide ser Padre de vosotros.

Ciertamente, Soy vuestro Dios, Soy vuestro Creador, que Me da una posición muy especial ante vosotros. Vosotros sois por Mí, Yo os he creado, pero, en ésa situación, se Me sigue teniendo una cierta distancia, ciertamente, respetuosa, pero no muy estrecha, podríamos decir. Al momento en que Él os dice que también Soy vuestro Padre, la relación cambia.

A un padre, no lo mantenéis alejado de vosotros, le amáis, platicáis con él, pero con alegría. Vuestras confidencias las compartís con el padre, porque le tenéis confianza, hay amistad, amistad profunda, vivís en familia y compartís lo mismo, os conocéis profundamente.

Eso es lo que os vino a dar Mi Hijo, que hubiera un trato familiar Conmigo, que no fuera ya el Dios del Antiguo Testamento, al que se Le tenía temor, ciertamente, respeto, pero alejado de los hombres. Con Mi Hijo, Soy el Dios, el Padre, el Creador, pero dentro de la familia, somos familia, Nos conocemos, Nos amamos y ya no hay temor, sino Amor y quiero que se Me trate así, Mis pequeños, porque Yo Soy el Amor, y en el Amor, nunca debe haber temor. En el Amor entran las Virtudes y eso os lleva a la perfección.

Yo Soy el Perfecto, vosotros sois Mis hijos y os quiero llevar también a la perfección. Os lo he pedido muchas veces y, Mi Hijo, os lo pidió también: “sed perfectos, como vuestro Padre es Perfecto”. La perfección no la vais a lograr por vosotros mismos, la vais a logar con Mi ayuda, con la ayuda de Mi Hijo, con la ayuda del Espíritu Santo. El hijo no se debe de separar de la Fuente de la Perfección, que Somos Nosotros, en la Santísima Trinidad. PedidMe, Mis pequeños, llegar a la perfección, y con eso, Me daréis una gran alegría, porque ¿qué va a suceder cuando vosotros seáis perfectos?, amaréis en perfección y, eso, prácticamente, no lo conoce la humanidad. Lleváis mucha maldad en vuestro ser, rencores, odios, eso no es un amor perfecto. Ciertamente, amáis, pero también odiáis, os vengáis, cometéis errores graves, de eso, debéis ser purificados. Las almas en el Cielo, no saben odiar, no saben maltratar a sus hermanos, no saben desearles el mal, se ayudan unos a otros. Hay alegría inmensa, comparten de los dones que tienen, viven en santa alegría, en familia. Eso es lo que debéis lograr aquí en la Tierra, para eso vinisteis a la Tierra, para cambiar a este Mundo, afectado por satanás, donde él sembró todo lo contrario a lo que se debe vivir en el Amor. Sois Mis hijos, no sois hijos de satanás y debéis entender perfectamente bien esto, para que limitéis vuestros actos, despreciéis todo aquello que os pueda mantener alejados del amor. Vosotros sois Míos, os he creado Yo, debéis despreciar todo lo que venga de satanás, porque, entonces no os podréis llamar hijos Míos. El Reino de los Cielos, es para aquellas almas que aprendieron a amar, que han aprendido a respetar a los que están a su alrededor, que saben compartir de lo bueno que Yo os he dado. Tantas y tantas Virtudes que tienen las almas buenas y que, vosotros, debéis hacer crecer en vuestro ser.

Cuando Yo veo a un alma, que tiene ésa intención de crecer en la perfección, Me alegra mucho y la ayudo, hasta que ella alcanza ésa perfección. Estas son almas santas, almas que han aceptado la Vida de Mi Hijo en su ser. Mi Hijo, os dio las Enseñanzas, a vosotros os toca tomarlas, reproducirlas en vuestro ser, ser otros Cristos y vivir Mi Amor en un grado de santidad. DadMe ése gusto, Mis pequeños, ver muchos hijos Míos a Mi alrededor, almas que busquen su perfección.

Gracias, Mis pequeños.

Cuarto Misterio. Habla la Santísima Virgen María.

Sobre: Confiad en Mí, Mis pequeños, estos son Mis Tiempos, Tiempos señalados por el Padre, para ayudar a la humanidad entera, aún a aquellos que no Me buscan y, que, hasta Me rechazan.

Hijitos Míos, estos son Mis Tiempos, Tiempos de la Mujer, la Mujer escogida por Nuestro Padre Dios. Fui escogida para muchas Bendiciones. Mi principal Misión, traer al Redentor a la Tierra, Mi Hijo Jesucristo, pero Me concedió la Gracia, también, de estar en estos últimos tiempos, presente ante todos vosotros, cuidándoos de las garras de satanás y, sobre todo, la Gracia de vencer a satanás, pisarle la cabeza, dejarlo sin poder.

Mis pequeños, en la antigüedad, la mujer no tenía valor alguno y el que se Me haya dado ésa Gracia especial, de poder vencer al que se siente poderosísimo y sentirse casi dios, el ser vencido por una Mujer, le duele muchísimo. Ante las Potestades del Cielo, es una humillación tremenda ser vencido por una Mujer, ciertamente, no Soy cualquier Mujer, Soy La Mujer por excelencia.

Fui creada para una Misión importantísima dentro de la Salvación, pero lo que más Me gusta, es Mi Maternidad. Primeramente, Mi Maternidad Divina, de haber llevado en Mi Seno a Mi Dios (Lenguas…), al Salvador (Lenguas…), Mi Dios, Mi Dios en Mi Seno (Lenguas…), y luego la Gracia que Mi Hijo Me da en la Cruz, de Mi Maternidad humana, la Maternidad hacia todos vosotros.

Soy vuestra Madre, os cuido más que una madre, que ama infinitamente a sus hijos, os puede cuidar.

Estoy llena del Amor de Nuestro Dios y comparto Mi Amor con cada uno de vosotros. Pocos, muy pocos comprenden esta Maternidad Espiritual y, sobre todo, todo lo que ganáis vosotros, Mis hijos, con el que Yo Sea vuestra Madre.

Ciertamente, satanás, ha tratado de hacerMe menos, ha convencido a muchos de vosotros de que no Me tengáis la veneración que Me merezco y, con eso, no recibís, de lleno, todas las Bendiciones que, Nuestro Padre Dios, en Su Santísima Trinidad, Me permite repartir a vosotros. Pero, aun así, os amo, os voy protegiendo de las garras de satanás y voy reuniendo el rebaño, el rebaño escogido, que permanecerá después de la tribulación.

No os imagináis, Mis pequeños, el regalo tan grande que os tiene reservado Nuestro Dios, agradecedLe, ya desde ahora, lo que os ha de dar por vuestra obediencia y fidelidad, por vuestro amor, por vuestro respeto a Sus Leyes.

Acudid a Mí, Mis pequeños, así como acudís a vuestra madre de la Tierra, Yo os conozco, también, a cada uno de vosotros, os cuido y os atraigo con Mi Amor de Madre. La Mujer tiene una mayor delicadeza de trato hacia sus semejantes y, especialmente, a los que más quiere, imaginad Mi Delicadeza hacia vosotros, Delicadeza Santa.

Venid a Mí sin temor, en plena confianza. Al conoceros perfectamente, también os comprendo, os ayudo a crecer espiritualmente y os aparto del mal que os rodea. Confiad en Mí, Mis pequeños, estos son Mis Tiempos, Tiempos señalados por el Padre, para ayudar a la humanidad entera, aún a aquellos que no Me buscan y, que, hasta Me rechazan.

Una Madre, soporta todo por amor. Es comprensiva, porque ama y siempre busca lo mejor para los hijos, aún a pesar de los errores que ellos tengan. Venid con confianza a Mí, Mis pequeños, que Yo os llevaré hacia Mi Hijo, para que obtengáis de Él vuestro regalo eterno, os ayudaré a que lleguéis ante Él, limpios y preparados para recibir el Premio Eterno de vuestra salvación.

Satanás será vencido y vencido por Mí, una mujer. Su humillación será grande, su dolor inmenso, vosotros sois Mis hijos y gozaréis Conmigo su derrota.

Venid pues, Mis pequeños, a Mí, vuestra Madre del Cielo y vuestra Madre que también está con vosotros en la Tierra; os amo, Mis pequeños, no Me olvidéis, que estoy con vosotros en todo momento.

Gracias, Mis pequeños.

 

Quinto Misterio. Habla Dios Padre.

Sobre: Vosotros tenéis la protección de vuestros Ángeles Custodios, pero, además, la protección de los Coros Angelicales y están con vosotros conviviendo en vuestro Mundo, estos son tiempos de una gran batalla que se está dando en el espacio y también en la Tierra.

Hijitos Míos, mucho os he pedido que no elucubréis en Mis Misterios.

Cuando satanás fue arrojado de los Cielos a la Tierra, cayeron sus ángeles malos, de todos los Coros Celestiales, de todos niveles: Arcángeles como él, Potestades, Dominaciones, Tronos, pero ya convertidos en demonios.

Alguna vez os he dicho, Mis pequeños, que si Yo os permitiera ver la maldad que os rodea y quienes la producen, moriríais de espanto al verlos. Esto es una realidad, Mis pequeños, estáis rodeados de demonios con diferentes poderes, pero, también, estáis rodeados de Ángeles, también con diferentes poderes.

Esto os lo digo, Mis pequeños, para que os deis cuenta de cómo os cuido, cuando bajáis a la Tierra a servirMe. Cuando Yo, os doy el don de la vida, vosotros tenéis una misión importantísima, que es la de producir amor.

A satanás, Yo le quité el Amor, le dejé sus poderes angelicales, a él y a todos aquellos que le siguieron de todos los niveles angelicales.

Ciertamente, son poderosos y debéis tener respeto a ése poder angelical malo, porque os podrían aplastar si Yo no los limitara, así que no os burléis de los demonios, como a veces soléis hacerlo. Yo os protejo para que no os aplasten, os repito, porque os amo y porque vosotros traéis una misión de amor.

Los Ángeles os rodean también, os protegen contra ésas fuerzas del mal. Cuando vosotros habéis escogido vivir en el Bien, ése Bien se potencializa con todas las creaturas Angelicales que os rodean y, de esa forma, pasáis por éste Mundo, prácticamente sin tribulaciones desagradables, pero aquellos, que se apartan de Mí, que prefieren buscar el vivir en el Mundo, que no respetan Mis Mandamientos ni Mis Leyes y que escogen vivir en la maldad, padecen situaciones muy desagradables y graves, son atacados por los demonios y, a veces, gravemente, porque rechazan la protección Angelical y, sobre todo, Mi Protección Divina.

Vosotros tenéis la protección de vuestros Ángeles Custodios, pero, además, la protección de los Coros Angelicales y están con vosotros conviviendo en vuestro Mundo, estos son tiempos de una gran batalla que se está dando en el espacio y también en la Tierra. Se irá agravando más y más y llegará el momento en que podréis ver la maldad que os rodeaba, pero ya estaréis preparados, espiritualmente hablando, para que no muráis de terror, al ver todo el mal que os rodeaba y todos estos ángeles malos que os atacaban continuamente.

Satanás se ha encargado de que fuerais aceptando, en vuestra vida, la presencia de demonios mayores y menores en vuestro hogar, en vuestras costumbres, en vuestra vida y, así, os fue desviando, para que, hasta confiarais en estos seres horripilantes, demoniacos, que habitan entre vosotros. Los utilizabais en vuestra niñez como juguetes, pero fueron afectando vuestra vida espiritual y no os dejaban que os llenarais plenamente de Mi Vida espiritual y de lo que os debisteis haber llenado al buscar lo bueno que Yo os daba.

A vuestro alrededor existen seres Angelicales, que os cuidan, os ayudan, os protegen, os hacen crecer en virtudes y en amor.

Estáis viviendo la lucha espiritual, lo estáis sintiendo y veis cómo, hermanos vuestros, prefieren irse hacia lo obscuro, hacia lo tenebroso, hacia lo malo y no buscan lo bello, lo que os lleva a la Luz, al Amor.

Tenéis el libre albedrío, vosotros escogéis el vivir aquí en la Tierra de alguna forma y, también vosotros escogéis en dónde vivir eternamente; la opción es vuestra, Yo trato de rescataros, aún a pesar de que escojáis mal, pero, si vosotros insistís en aceptar y buscar lo que viene de satanás, Yo Me aparto, porque lo tenéis en las Escrituras, que no se puede adorar a dos amos. Si vosotros escogéis a satanás, no hay cabida para Mí en vuestro corazón, pero si Me escogéis a Mí, os llenaré de Bendiciones y de cuidados y os salvaré eternamente. Es vuestra decisión.

Os amo, Mis pequeños.

 

Anuncios

Acerca de hmgutierrez

Me gusta compartir mensajes sobre Nuestro Senor Jesucristo, la Santisima Trinidad y Nuestra Madre Santisima.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s