VIVA CRISTO REY!

24 Julio 2016                                                   6:23 Horas

Dice Santa María:

VIVA A CRISTO REY, HIJO MÍO.

Que la luz de mi amado Hijo os siga guiando por el sendero de LA PAZ, EL AMOR, LA MISERICORDIA Y LA JUSTICIA, y nunca dejéis de llevar la Palabra que os entregamos para que todos nuestros hijos e hijas caminen por el sendero de la luz y no os dejen llevar, con mentiras, rumbo a la inmensa oscuridad y al dolor por el ángel desterrado y sus seguidores. Por ello, quiero que transmitáis mis palabras a todos mis hijos, vuestros hermanos; escribid cada una de las palabras que os diga y enviadlas a todo el mundo para que sepan que en un corto tiempo toda la humanidad ha de comenzar a caminar por el inmenso desierto de la purificación. Decidles a cada uno de ellos que mi adversario, el ángel desterrado, se está mostrando en las naciones que os han dado la espalda a mi amado Hijo; quiero que os transmitáis a todos sus habitantes que, con inmenso dolor, os digo, pobres de todos aquellos que os dieron la espalda a mi amado HIJO porque van a conocer la Justa Ira de mi amado Señor, vuestro amado PADRE. Decidles a mis hijos e hijas que ya el ángel desterrado se encuentra caminando por muchos países y anda preparando a sus discípulos para el día de su declaración. Pero, hijo mío, pobres de todos aquellos que andan en tibieza espiritual, y ay de aquellos que andan sin DIOS y sin ley porque serán presa fácil del engaño de mi adversario. Por ello, os llamo a la oración, al encuentro, a la unidad de todos los Rebaños, a que meditéis cada una de mis palabras y que leáis el Libro Sagrado porque allí encontraréis el verdadero sendero por el cual tenéis todos juntos que caminar, con un corazón lleno de amor y alegría, cantando y felices porque iréis caminando por el sendero rumbo al encuentro con mi amado Hijo.

Hijos míos, tenéis que tener bien en claro que el hijo de la perdición ya se encuentra adoctrinando a sus seguidores y muy pronto se manifestará a la humanidad. Por ello, todos vosotros, mis Rebaños, a partir de este preciso momento os tenéis que mantener en un total estado de alerta y total vigilancia, tenéis que cuidaros unos a otros, y en ningún momento permitir que ningún hermano vuestro caiga en el engaño, porque bien sabéis que ese no es mi Hijo. Os pido que comprendáis que el que está próximo a daros a conocer es el hijo de la perdición, aquel que viene a traer el caos, la desolación y la muerte en todos los confines de la Tierra, y por ello, todos vosotros tenéis que estar unidos para nunca permitirle poder llevar adelante la separación de cada uno de mis hijos del amor que os une a nuestros Inmaculados Corazones; nunca debéis apartaros del sendero, jamás tenéis que abandonar mi morada, tenéis que tener limpias vuestras almas de todo pecado y en vuestros corazones sólo LA LLAMA DE AMOR Y LA LUZ DIVINA para poder recibirlo y caminar juntos por vuestro mundo sembrando la semilla de la Palabra, unida a Misericordia y la Paz, en todos los corazones de mis hijos que os encuentran abandonados entre las tinieblas de un mundo totalmente fuera del amor y de la unidad de todos vosotros. Por ello, os convoco a que comencéis a salir a caminar por todo lugar de vuestro mundo llevando la Palabra, y unida a ella, la Paz; sí, amados hijos míos, la paz que en muchos de vuestros pueblos y naciones hoy ya no se encuentra, y que hay dolor e inmensa tristeza en los corazones de las madres por ver a sus hijos que pierden sus vidas porque son llevados por aquellos gobernantes que dieron su palabra al ángel desterrado y os llevan al enfrentamiento entre hermanos, desviándolos con inmensas mentiras del verdadero sendero del amor y la paz. No permitáis nunca más que arrebaten de vuestros brazos a mis hijos, a vuestros hermanos; no ingreséis en ese mundo de oscuridad, de odios y rencores; vivid en total libertad, pero, abrazad al mismo tiempo vuestras Cruces con inmensa pasión y amor, y entregad vuestros corazones a CRISTO JESÚS y consagraos a Él para toda la vida. Hijos míos, no os dejéis engañar más, y vivid derramando sobre toda la tierra la semilla de la Palabra; en ella, todos los hombres encontrarán el sendero del amor y de la paz.

Os llamo a todos a la unidad y la conversión. Os convoco a mi morada, que vengáis y no os apartéis jamás de ella porque yo os protegeré bajo mi Manto Azul de Misericordia, Paz y Amor, y mi Hijo os guiará de sus manos por el sendero. Amados hijos, volved a mi morada y cuidad de ella; y os pido que oréis por vuestro PAPA, por sus intenciones y su salud; y construid un verdadero mundo de paz.

Amén.

SANTA MARÍA MADRE DE LA IGLESIA

 

22 Julio 2016                                                   4:12 Horas

Dice Santa María:

GLORIA A DIOS PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.

Hijo mío, en este día llego hasta ti para daros un mensaje, un mensaje que os pido lo entreguéis a todos vuestros hermanos y hermanas en el mundo. Quiero que comprendáis tanto tú, como todos mis hijos, que una inmensa parte de la humanidad lamentablemente, y con inmenso dolor de Madre os diré, que desde hace un tiempo está comenzando a caminar por el desierto de la purificación; y, os quiero expresar, que los últimos instantes de misericordia están llegando a su fin. Por ello, hoy os pido desde mi Inmaculado Corazón de Madre de todos vosotros y de mi amada Iglesia que os acojáis a la Misericordia de mi amado Señor, vuestro Padre; tenéis que hacerlo para que vuestras almas no se vayan a perder al paso de la Justicia Divina.

Hijitos, yo quiero que comprendáis y que entendáis todos vosotros que vuestra Madre, que os ama, no trata en ningún momento que a través del temor comprendáis cada uno de los mensajes que os entrego a mis hijos e hijas en todo el mundo. Quiero que comprendáis todos que yo vengo al encuentro de cada uno de vosotros, trayendo las palabras que parten desde mi Inmaculado Corazón para que todos estéis preparados a los acontecimientos que están por llegar y nada os coja por sorpresa. En cada uno de mis llamados, siempre encontraréis el pedido a cada uno de vosotros, amados hijos míos, que volváis a vuestro Padre, pero que volváis a sus brazos con infinita entrega y amor. Pero, para ello, tenéis que deteneros cada uno unos minutos y meditar; y en esa meditación, os daréis cuenta que tenéis que cesar de pecar, porque, al hacerlo, vosotros sabéis muy bien que lleváis a vuestras almas a perderos por toda una eternidad. Por ello, hijos míos, he pedido a mi amado Señor, vuestro Padre, que me permita a través de mis hijos e hijas que he elegido como instrumento de nuestro amor en los distintos continentes para que cada uno de vosotros a través de ellos escuchéis los llamados que os estamos haciendo, y de esa forma comprendáis y meditéis, y tenéis que tratar de cambiar el rumbo de vuestras vidas, porque de esa forma podréis, entonces, alcanzar la Misericordia y hallaréis para siempre, hijos míos, el gozo de la Vida Eterna.

Amados hijos, tenéis que comprender cada uno de vosotros que la muerte violenta de uno de los reyes de este mundo hará estabilizar por completo la paz de los hombres. Y os digo con inmenso dolor que a partir de ese instante, esa nación entrará en guerra y será derramada mucha sangre de muchos de vosotros, mis amados hijos e hijas, y el llanto y el dolor cubrirá mucho más que la mitad de vuestro mundo. Tenéis que comprender que el ángel desterrado y sus seguidores no cesarán, y, ellos, al servicio total de él, os encuentran ya en todas partes de vuestro mundo, y con inmensas mentiras y mostrándoles un camino totalmente equivocado, de esa forma ha de tratar de adoctrinaros a aquellos que hoy forman su rebaño. Con inmenso dolor os diré que en estos tiempos no son pocos los que lo siguen, todo lo contrario, es muy astuto y pudo llegar a muchas mentes y corazones a través de la mentira y del engaño; y, hoy, con inmenso dolor tengo que advertiros que son muchos ya sus adeptos y ellos están dispuestos a luchar contra vosotros, aun perdiendo sus propias vidas por él.

Quisiera como Madre de todos vosotros que pudierais comprender y sentir el inmenso dolor que atraviesa mi Corazón de Madre al saber que mi Hijo fue rechazado por la humanidad y hoy el hijo de la perdición está siendo acogido y adorado como si fuera el mismo DIOS. Yo os pido, por ello, que os detengáis, que comencéis a caminar todos unidos por el sendero de la luz, que todas las religiones del mundo comprendan y entiendan que os tienen que unir en oración para salvar no sólo al mundo, sino a cada uno de vuestros hermanos. Para ello, tenéis que cuidaros unos a otros y amar a vuestros hermanos como amáis vuestras vidas. Desde hace muchos años a través de muchos hijos e hijas mías os he dicho y os digo lo mismo porque ya falta muy poco para la Gran Señal en el Cielo que en un corto plazo está por darse, y esa señal que todos veréis ha de comenzar siendo la Cruz de mi Hijo; muy pronto aparecerá, os lo aseguro, amados hijos míos, en el firmamento, y entonces todo el Pueblo de Dios caerá en tierra y la adorará; lo hará, os aseguro, porque ha de ser la Gloriosa Cruz del Gólgota que os viene a anunciar a todos vosotros, donde os encontréis, la inmensa y divina llegada del Aviso, y con ella ha de traer a todos la bendición y sanación a cada uno de los hombres de buena voluntad.

Por ello, en este día os convoco y os llamo a que os unáis y caminéis como un sólo Rebaño y os dejéis guiar por los Pastores, que oréis y llevéis en vuestras manos las cuentas del Rosario y os pongáis a rezar. No temáis, pero sí confesad vuestros pecados, liberaos de todas las ataduras y sed firmes en vuestra Consagración y el eterno amor a CRISTO JESÚS. Para ello, os llamo a que os preparéis  para este acontecimiento que ha de cambiar totalmente vuestras vidas, amados hijos míos. Con inmenso dolor os diré que por la vida que estáis llevando muchos de vosotros, todo se ha acelerado, lamentablemente, por la inmensa maldad que hoy se ha desatado en vuestro mundo y el pecado existente en esta humanidad de estos últimos tiempos. Por ello, hijos míos, mi amado Señor, vuestro Padre, está buscando por todos los medios salvar el mayor número de almas; y quiero que comprendáis el dolor que siente mi Corazón de Madre de todos vosotros, qué tristeza, amados hijos míos, hoy se siente en el Cielo al ver que la inmensa mayoría de vuestros hermanos continúan dándole la espalda. Por ello, hoy os llamo a la conversión a todos los pueblos y naciones del mundo, os convoco a todos mis Hijos e Hijas Consagradas, a todas las religiones a orar y a tomaros de la mano y caminar por el sendero de la luz rumbo al encuentro con CRISTO JESÚS y pedir perdón por todos vuestros pecados; salvad vuestro mundo y vuestras vidas, y comenzad a sembrar toda la tierra con la semilla de la verdad, del amor y de la Palabra para las generaciones que vendrán después de vosotros. Vivid en el verdadero Paraíso que un día mi amado Señor os entregó.

Os amamos. Y os ruego desde mi Inmaculado Corazón de Madre que comencéis a caminar en la unidad de los pueblos y el amor vuelva a ser la luz de vuestras vidas.

Amén.

SANTA MARÍA MADRE DE LA IGLESIA

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