El mundo se encuentra en una guerra

06/08/2016                                                   15:22 Horas

Dice Cristo Jesús:

Hijo Mío, cuánto tiempo os vengo repitiendo día tras día el mismo pedido a través de Mi Madre, cuántas veces ella os llamó no tan sólo a la unidad, sino a la comprensión, al amor y más que nada a que entre todos construyáis un mundo de armonía, justicia, misericordia y paz; y, muchos, no escuchan nuestras palabras, todo lo contrario, os diré que muchos de Mis Hijos Predilectos os mofan de ellas y os dicen a sus Rebaños que es todo una farsa, una inmensa mentira, que no os ocurrirá, y repiten muchos esas palabras, mientras ya el mundo se encuentra en una guerra, una guerra que nada tiene que ver con vuestro Padre y con ninguna religión; es una guerra llevada de la mano del ángel desterrado, que a través de la promesa de poder y de vivir una vida plena de felicidad y obteniendo todo lo que desean al aceptarlo, ingresó en las mentes y os lleva rumbo a la lujuria, a la destrucción, al odio, al rencor y a masacrar a vuestros propios hermanos y a vuestros Pastores que os cuidan y están ofrendando sus vidas por vosotros.

Hijos Míos, qué van a decir cuando todo esté destruido, cuando os encontréis con la única más grande verdad, qué pensáis, que podréis escapar del Juicio; no, hijos, con inmenso dolor os diré, no podréis escapar de lo que muchos de vosotros, siendo totalmente conscientes, llevasteis al mundo a perderos entre la oscuridad. Hoy el grito de guerra se escucha en muchos continentes y el rugir del cañón atemoriza y destruye y quita la vida de Mis hijos e hijas en el mundo. Hasta cuándo seguiréis esperando, hasta cuándo no os pondréis de rodillas y en la total unidad comenzáis a rezar el Santo Rosario y a levantar sobre el mundo LA LLAMA DE AMOR QUE HAY EN VUESTROS CORAZONES; sí, hijos, la Llama de Amor que envuelva al mundo y os haga comprender que estáis destruyendo todo lo que vuestro Padre os entregó; vosotros seréis los únicos culpables de un mundo en ruinas y de la más salvaje destrucción en miles de años; sois vosotros que siguen por un sendero que no es el de la luz, es el de las inmensas  llamas que os abrazarán y por toda una eternidad lloraréis y gritaréis amando Mi Misericordia, que es la fuente inagotable del más puro y divino amor y del perdón; todos sabéis que es el manantial de agua viva para todos aquellos que andáis cansados y fatigados, atravesando el sendero que, con total mentiras y engaños, el ángel desterrado os llevó y cargó sobre cada uno de vosotros que no quisisteis oír nuestras voces con el peso del pecado; y, en ese preciso momento, cuando más lo necesitéis, es ahí que os daréis cuenta el mal que habéis cometido. Por ello, como sabemos que es necesario que la humanidad sepa toda, y no tan sólo lo sepa, sino que he de demostraros a todos aquellos que jamás pudieron comprender, y no sólo eso, ni siquiera intentaron entender, que soy un Padre, soy un Dios de Misericordia antes que de Justicia, os lo aseguro, hijos Míos; Yo soy Amor, Perdón y Misericordia infinita; esa es Mi esencia; Mis rayos de Misericordia que brotan de Mi Corazón amante son fuente de la más maravillosa salvación para todos los hijos e hijas que me busquen desde un corazón totalmente arrepentido y lleno de dolor. Estoy derramando ríos de misericordia a toda la humanidad; sí, hijos Míos, aunque muchos de vosotros todavía no lo queráis comprender, ni entender, y Mi Misericordia, hijos Míos, no excluye a ninguno de vosotros, y ha de ser como siempre lo ha sido, sin distinción de credos, razas, ni religiones, porque debéis y tenéis que comprender que Yo soy el Dios Universal, Señor de Todos los Tiempos, Único y Verdadero Dios, que no quiere veros perder y morir eternamente. Por ello, os convoco, os llamo a que os acerquéis a Mí; no temáis, depositad en Mí vuestras miserias y pecados que Mi fuente de la Misericordia os lavará y purificará. Mirad que me desvivo de amor por vosotros, no quiero perderos; acogeos a Mí y no sigáis dándome la espalda; volved a la Casa del Padre como lo hizo el hijo pródigo y estaré esperándolos como en todo momento siempre lo he estado, esperando con el más puro amor y con Mis brazos abiertos para daros Mi Perdón y Mi Misericordia, porque a mayor pecado, mayor misericordia; debéis acogeros a Mí con corazones contritos y humillados, amados hijos Míos; tenéis que comprender que la Casa del Padre espera por vosotros, cada uno de Mis hijos e hijas pródigos. No desaprovechéis este llamado que os hago, acordaos que hay más alegría en el Cielo no por 99 justos, sino por un pecador que se convierta. Por ello os llamo, os espero, os convoco; venid, pues quiero que sepáis que las puertas de Mi Misericordia están abiertas para todos aquellos que quieran ser perdonados. Dejad de pecar, os lo ruego, y retomad la senda de la justicia, y os aseguro que encontraréis Misericordia; bañaos en la fuente del perdón y quedaréis limpios e irreprochables, y no se os volverá a recordar el pasado. Dejaos conducir por Mí, y os llevaré a los verdes prados y a las frescas aguas de Mi Nueva Creación.

Os amo y os espero con los brazos abiertos, vuestro Padre, Jesús de la Misericordia Infinita.

CRISTO JESÚS

 

05/08/2016                                                   15:08 Horas

Dice Santa María:

Hijo mío, en este momento de oración y de encuentro, es cuando más mi Corazón de Madre llora, y llora lágrimas de sangre porque es inmenso el dolor al que han llevado a muchos de mis hijos e hijas, me llevan a mí al sufrimiento, al dolor más inmenso que puede sentir una Madre que os ama a cada uno de vosotros.

Hijos míos, mi amado Señor, vuestro Padre y Padre de todos, os entregó una tierra bendecida, una tierra fértil, rodeada de montañas; con un mar, ríos y lagos, una tierra totalmente virgen para que siembren sobre ella, para que nunca ninguno de mis hijos sufra, ni tenga que soportar el inmenso flagelo del hambre; y llegaron a ella de todas las naciones hombres y mujeres escapando de una guerra terrible y atroz. Hoy, después de muchos años, vuelve a repetirse porque sé que muchos de vosotros no os habéis dado cuenta que el mundo se encuentra en guerra, y esa guerra está dirigida por aquellos que han entregado sus almas al ángel desterrado y están atacando a mis hijos e hijas, a niños, adolescentes y ancianos de las distintas religiones; y, ellos, piensan, porque llenaron sus mentes de odio, que es DIOS quien os llama a esa guerra que está devorando al mundo y a vuestra tierra, esa tierra bendecida que tiene que estar preparada para volver a recibir a todos mis hijos que llegarán a cobijaros bajo el mismo Cielo y bajo el Manto Azul que yo colocaré sobre cada uno que tenga que abandonar su hogar. Tenéis que estar unidos y preparados para recibiros a cada uno de esos hermanos que lleguen hasta vuestra tierra. Pero, también vuestra tierra se encuentra en los últimos años contaminada por el odio, el enfrentamiento, la falta de amor y el eterno ataque que sufren muchas de mis criaturas que no tienen dónde cobijaros en las noches frías de invierno y tienen que estar caminando bajo los rayos del sol en el duro verano. Y, eso es porque aquellos que gobernaron, lo hicieron a través de mentiras; hasta llegaron a manchar mi Iglesia, a perseguir a mi amado Hijo, a atacar a los más débiles hasta que os faltara la comida y dejaron agonizar y morir a miles de mis criaturas, todo en nombre de una libertad que fue una mentira. Eso fue, hijos, el peor dolor que tuvimos que atravesar. El llanto en las imágenes en vuestra tierra es mi llanto, es el dolor que siente mi Corazón porque lo único que habéis sembrado es la discordia, y en estos momentos siguen de la misma forma queriendo llevar por delante a todos y queriendo terminar con un suelo sagrado.

Yo os llamo a la reflexión, al arrepentimiento, y que volváis a la unidad, a sembrar también sobre todo el suelo argentino la semilla del amor, la armonía, la misericordia, la justicia la fe y la esperanza; sí, hijos míos, volved a caminar todos juntos, volved a ser verdaderos hermanos, y abandonad todo aquello que de nada os sirve que son las agresiones, los gritos, y más que nada no llevéis adelante, como os dije un día hace muchos años, un enfrentamiento entre hermanos, porque, entonces sí, hijos míos, muchas madres llorarán junto a mí, vuestra Madre, por la pérdida de muchos de vosotros; y, en la tierra consagrada, la tierra virgen, se verán correr regueros que formarán surcos de sangre, y hasta la misma tierra se estremecerá y desde sus propias entrañas oiréis el llanto que la hará moverse y el Cielo se oscurecerá, pero tomando el color rojo del dolor.

Por ello, os pido desde aquellos que hoy os encontráis al frente de vuestra nación y a cada uno, sea de la religión que sea, y a los que tenéis que llevar la patria adelante a través de las leyes, que comprendáis, que entendáis, que habléis y que se cumpla la justicia; y, todos, desde el más pequeño al más grande, desde el más humilde al poderoso, si ha cometido algo, reciba su castigo; pero no os olvidéis de volver a mi morada para pedir perdón, porque el castigo del hombre no ha de ser nada comparado con el castigo de vuestro Padre, porque, muchos, habéis cometido terribles males contra mis amados hijos. Por ello, os convoco a comenzar una cadena de oración, que recéis en total unidad el Santo Rosario, que os confeséis y que os unáis; y en esa unidad, venid cada uno tomado de la mano de vuestros hermanos y hermanas orando y pidiendo perdón, y llevad en vuestras manos un Rosario y un cirio encendido y levantad la bandera de la paz, la unidad y el amor. Y os ruego desde mi Inmaculado Corazón, preparaos para recibir a todos vuestros hermanos que llegarán de todo el mundo. Vivid y levantad LA GRAN NACIÓN DE CRISTO JESÚS.

Os amo. Os pido y os ruego como Madre del dolor, como Madre de todos vosotros y de mi amada Iglesia, construid una nación bajo la Luz Divina de CRISTO JESÚS y que desde ella salga la luz al mundo para detener tanta muerte y soledad.

Amén.

SANTA MARÍA MADRE DE LA IGLESIA (NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN, MADRE Y SEÑORA DE LA PATRIA)

 

04/08/2016                                                   15:08 Horas

Dice Cristo Jesús:

Hijo, Yo os pregunto continuamente por qué Mis Hijos Predilectos me desplazaron del centro del Altar para un costado, que en muchos casos ni os dais cuenta dónde se encuentra Mi Cuerpo, donde muchos de vosotros, hasta que no ingresa vuestro Pastor a buscarme, no os dais cuenta qué sólo me encuentro mientras muchos de ellos os pusieron y os sientan en el centro del Altar nombrándose de esa forma la cabeza de la Iglesia y quitándome de todo lugar, queriendo ser adorados todo el tiempo entre sus embestiduras y muchas veces levantando sus voces contra muchos de vosotros y no cumpliendo ni siquiera con el rito que tienen que realizar. Por ello, hoy, en estos tiempos, y por la culpa de muchos de Mis hijos, muchos de vosotros miráis cómo el resto de la humanidad sigue en su letargo espiritual; hoy, muchos de ellos, aunque no os dais cuenta, hijo, os niegan a buscarme; y no tan sólo eso, hoy muchos de Mis hijos os niegan a hablar conmigo; y os pregunto, hijo Mío, para que llevéis esta pregunta a todos Mis Hijos Predilectos y a muchos de vuestros hermanos y hermanas, por qué aceptan lo que muchos de vuestros Pastores hicieron, o no os dan cuenta que no es lo correcto, que me están faltando totalmente el respeto, y no os dan cuenta ninguno de ellos que quien os habla y quien acude en todo momento a su lado y os cuida y os protege soy Yo, que soy la solución a la inmensa cantidad de problemas que tienen y solos no pueden resolveros.

Hijos Míos, os pido y os digo, recapacitad; Yo, que soy la Vida, cuánto más desprecio e ingratitud tengo que soportar de muchos de Mis hijos e hijas, cuántas veces más me dejaréis solo, no vienen hasta Mí y no queréis oír Mi voz hablándoles y pidiéndoles desde Mi Inmaculado Corazón que volváis al comienzo del sendero, que volváis a la luz, al amor, a la misericordia, a la unidad y a la paz en vuestro mundo.

Hijo, quiero que os tramitáis a cada uno en cada Cenáculo que sólo quiero daros Mi Amor, Paz y Plenitud; pero no, están ciegos y sordos; aunque tienen ojos, muchos, amado hijo, os aseguro que no ven y tampoco quieren ver; aunque tienen oídos, hijo Mío, tú os daréis cuenta que muchos de ellos no escuchan y sólo van por el mundo como sombras errantes y, continuamente, hijo Mío, os dan la espalda al Dios de la Vida, al único que puede salvaros y daros el gozo eterno.

Oh, humanidad, amados hijos Míos, os ruego a cada uno de los que no queréis ver, que os quitéis de una vez las vendas, y, urgente, porque el tiempo pasa, y, la oscuridad, si siguen en esa forma, caerá sobre todos; por ello os ruego desde Mi Corazón, quitaos la venda que os cubre los ojos para que podáis ver la Luz de la Vida y podáis escuchar la palabra de la verdad; no sigáis dejando que, con engaños, el ángel desterrado y aquellos que os encuentran a su servicio os sigan quitando del sendero que os conduce rumbo a Mí. porque tenéis que comprender, amados hijos Míos, que Yo soy el camino que andáis buscando, porque tenéis que comprender de una buena vez que sólo Yo soy la verdad que os hará libres; sí, amados hijos Míos, sólo Yo podré romper las ataduras y os quitaré las vendas de vuestros ojos porque Yo soy la vida que quiero derramar en abundancia sobre vosotros. Os pido y os ruego que me miréis y que prestéis atención a cada una de Mis palabras y de Mis advertencias. Os llamo, os convoco a que me escuchéis, hijos; aquí estoy; soy vuestro DIOS que me he quedado con vosotros en el silencio de cada Sagrario, pero no os dais cuenta que en muchas de Mis moradas me encuentro preso y solitario, pero lleno de amor por vosotros; Mis brazos están abiertos esperándoos, hijos pródigos. Por ello, os ruego a cada uno de vosotros que no paséis de largo; deteneos, amados hijos Míos, os lo ruego; Yo soy vuestro Padre que os ama y quiere daros lo mejor de Él. Volved a Mis brazos, recibidme en vuestros corazones, y dejaos que os tome de la mano y caminad junto a Mí rumbo al Gran Encuentro a levantar un mundo sin odios, ni rencores, sin mentiras, sin falsedad, sin guerras, un mundo de armonía y paz y en total unidad de todos vosotros. Os lo ruego, hacedlo antes que la oscuridad descienda y os perdáis muchos en esa inmensa noche de dolor no tan sólo para vosotros, sino también para Mi Inmaculado Corazón, unido al Padre y al Espíritu Santo; y no hagáis más llorar a Mi amada Madre, vuestra Madre. Liberaos del mal y comenzad a construir la Gran Nación basada sobre LOS SAGRADOS MANDAMIENTOS.

Os amo y espero que os unáis todos junto a Mi INMACULADO CORAZÓN.

Amén.

CRISTO JESÚS

 

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