Mensaje IMPORTANTÍSIMO de la Santísima Virgen María de Guadalupe al pueblo mexicano.

 
17 Abr il 2018 Todos aquellos que confían en Mí, en Mi Poder Divino, en Mi Amor, se salvarán.
Rosario vespertino-MENSAJE ÚNICO.

 

 

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Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo a J. V.

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Primer Misterio. Habla Nuestro Señor Jesucristo.

Sobre: Cualquier pecado puede ser perdonado, menos aquél contra el Espíritu Santo, y este es el pecado en el cual vosotros no creéis que Yo os pueda perdonar cualquier pecado que tengáis, porque en ese momento, estaréis limitando Mi Poder y, con esa falsa mentira, a donde os lleva satanás, vosotros limitáis Mi Poder Salvador.

 

Hijitos Míos, cuando Morí en la Cruz por vosotros, bajé a los Infiernos, satanás creyó que Me iba a poder retener ahí, porque Yo había tomado todos los pecados del Mundo. Me hice pecado por todos vosotros, de hecho, hubo una separación entre Mi Padre y Yo, por eso Le dije: “Padre, ¿por qué Me has abandonado?”, Él Me vio hecho pecado por vosotros, sufrí inmensamente, porque Mi Padre, no puede estar en aquellos que tienen pecados graves, que han preferido vivir para satanás y hubo una separación Divina, dolorosísima, ya que en la Trinidad, SoMos Tres Dioses en Uno Sólo.

 

En ese momento, el pecado, vuestro pecado, el pecado de los hombres de todos los tiempos, que Yo tomé para vuestra salvación, Me separó de Mi Padre y del Espíritu Santo. Fue algo dolorosísimo. Bajé a los Infiernos, creyó satanás que Me iba a dejar ahí Mi Padre, porque Yo Me hice pecado, pero le demostré a satanás, Quién Soy Yo y lo vencí.

 

Sufrí por vosotros, el pecado no Me pudo retener en los Infiernos, Soy Dios y se lo demostré a satanás y ahora, os comparto a vosotros que Yo puedo vencer al pecado, puedo vencer a satanás y todo aquél que esté Conmigo, puede hacer lo mismo.

 

Fueron momentos muy dolorosos pero, también, le mostré a los hombres Mi Poder, y Mi Misericordia. Todo aquél que venga a Mí, agobiado por sus pecados, éstos pueden ser perdonados y podéis regresar a Mí.

 

Cualquier pecado puede ser perdonado, menos aquél contra el Espíritu Santo, y este es el pecado en el cual vosotros no creéis que Yo os pueda perdonar cualquier pecado que tengáis, porque en ese momento, estaréis limitando Mi Poder y, con esa falsa mentira, a donde os lleva satanás, vosotros limitáis Mi Poder Salvador.

 

Todos aquellos que confían en M&iacute, que confían en Mi Poder Divino, que confían en Mi Amor, se salvarán.

 

Ciertamente, satanás siempre os va a engañar, os va a hacer creer que vuestros pecados son tan grandes, que Nosotros, en Nuestra Santísima Trinidad, no os los podeMos perdonar, y no es así, Mis pequeños. Sois pequeños y vuestros pecados nunca van a ser más grandes, o más poderosos de lo que es Mi Misericordia.

 

Todos estáis llamados a regresar al Reino de los Cielos, por eso Me hice pecado por vosotros, por eso sufrí tanto por vosotros y, por eso, vencí a satanás y os demostré Mi Poder Divino, para que pudierais regresar al Reino de los Cielos.

 

Ciertamente, debéis mantener vuestra Fe en Mí, debéis creer, firmemente, en lo que os estoy diciendo, Yo Soy vuestro Dios, en Mi Santísima Trinidad, Mi Padre os ha creado, Yo os he salvado y el Espíritu Santo os guía hacia la perfección. Estáis protegidos en todo momento, siempre y cuando creáis en Nuestra Santísima Trinidad, en Nuestro Amor, en Nuestra Misericordia Divina.

 

Fuisteis creados para vivir en el Amor y dar Vida a aquellos hermanos vuestros que necesitan vivir, también, en el Amor. En esto se resume toda la vida de un alma, en vivir en el Amor.

 

Satanás perdió el Amor, perdió esa Vida del Reino de los Cielos y por eso os ataca tanto, por envidia, porque ya no puede regresar al Reino de los Cielos.

 

Y esto lo podréis lograr si os mantenéis en vida espiritual con Nosotros. Os he dejado Mi Vida en la Eucaristía, Me tenéis ahí en cada Misa, Me tenéis en la oración, en lo profundo de vuestro corazón. Me tenéis en vuestros hermanos, cuando vosotros les dais lo que tenéis en vuestro corazón, que debe ser amor y esto, a la vez, va a producir que vuestros hermanos os respondan, también, con amor.

 

Todo fue creado en el Amor y satanás se ha encargado de ir destruyendo todo lo que se creó para el bien de vosotros, tanto a vuestro alrededor, como en vuestro interior.

 

La misión que tenéis, es salvífica y restauradora. Salvífica, porqueayudaréis a que muchas almas regresen a Mí y, restauradora, porque con el amor que vosotros dejéis entrar a vuestro corazón, iréis reparando todo aquello que está a vuestro alrededor y que ha sido dañado por satanás.

 

Ciertamente, ahora veis y podría decir, en forma natural, normal, la maldad que os rodea. Lo venís viviendo, lo veis por todos lados, os atemorizáis y esto no fue así desde el Principio. Fuisteis creados para vivir un mundo de Paz, de Amor, de Enseñanzas Divinas, porque aquellos que están Conmigo, continuamente, reciben las Enseñanzas de Mi Santo Espíritu, y vosotros vais creciendo en Sabiduría y en Amor.

 

Muchas veces se os ha dicho que sois como niños pequeñitos, que todavía os falta crecer mucho, que sois, apenas, como niños de párvulos, que no conocéis todo lo que debéis conocer y que vuestros Primeros Padres sabían, pero que se perdió por el Pecado Original.

 

Después de que venga la Purificación Universal, os daréis cuenta qué es lo que había antes del Pecado Original y podréis comprobar y gozar todo lo que Yo os he dicho, en cuanto a vivir en un mundo de paz, de amor, de fraternidad.

 

Lo que tenéis ahora, son ataques continuos de satanás en todo momento, alrededor de vosotros y en vuestro interior.

 

Os perdéis de las Enseñanzas Divinas, porque ya tenéis otros objetivos en vuestra vida, intereses mundanos, que os apartan de la verdadera Vida que debéis vivir, que es la que Nosotros os daMos. Estáis viviendo un mundo totalmente diferente de lo que fue en el Principio; es como pasar de un Jardín hermoso, a un basurero hediondo, horrible, sucio. Así es como estáis viviendo ahora, y la Purificación os llevará a vivir, nuevamente, en ese Jardín hermoso, bello, con aromas y colores bellísimos que aún no conocéis. Pero necesito de todos vosotros, necesito que viváis con una Fe absoluta, que viváis en estado de Gracia continuo, que viváis deseando el cambio, habiendo, cambiado primero vosotros, en vuestro interior y que vuestras acciones sean las que se Me vieron hacer a Mí, vuestro Dios. Debéis ser ejemplo de vida, de un Cristo que vino a enseñaros a cómo vivir, a cómo morir y cómo resucitar.

 

Estáis llamados a cosas muy bellas, muy santas y lo podréis lograr, si Me invitáis a vivir en vosotros, si os dejáis guiar por Nosotros, en Nuestra Santísima Trinidad y, sobre todo, que os dejéis mover según, Nuestra Santísima Trinidad, os quiera mover.

 

Cuando sois pequeñitos y camináis por la calle, vuestros padres os toman de la mano, porque si os dejan caminar por donde vosotros queréis, podréis tener caídas, dolores o accidentes graves. Un padre o una madre que os aman, os cuidan, para que no tengáis tropiezo alguno, y así estáis vosotros en lo espiritual y aún en lo humano.

 

Satanás os ha llevado a que os apartéis de Nuestra Sabiduría Divina y os hace creer que vosotros os podéis mover a vuestro antojo, con vuestro libre albedrío, que deja mucho que desear, y como os apartáis de Nuestros cuidados, satanás os engaña y os lleva por caminos obscuros, peligrosos, pecaminosos y os accidentáis y caéis, a veces, levemente, a veces, gravemente y os puede llevar hasta la muerte eterna.

 

Por eso, en Nuestra Santísima Trinidad, con Mi Madre, la Siempre Virgen María, con los Ángeles y Santos, vosotros sois cuidados, para que vuestro caminar sea seguro, sea sano, para que no tropecéis, para que os mantengáis en el camino recto y podáis regresar, fácilmente, al Reino de los Cielos.

 

Ciertamente, estáis viviendo momentos difíciles, momentos de cambio, momentos, en los cuales, satanás, al saber que le queda poco tiempo y que será vencido, está atacando a todas las almas de la Tierra y del Universo entero, para quitarles esa oportunidad de regresar al Reino de los Cielos.

 

Por eso, se os ha insistido tanto en la oración, en la vida en la Gracia, creciendo en Conocimiento Divino, protegiéndoos con el Santo Rosario, protegiéndoos con la ayuda de las almas del Cielo.

 

Se os viene previniendo de esto desde siempre, pero sois muy necios, no queréis creer, parece que no os importa regresar al Reino de los Cielos, lo veis como una fantasía, un cuento de niños y, los que pensáis así, tarde os daréis cuenta de que era real y os perderéis por toda la eternidad.

 

Por eso, es imprescindible que viváis en Fe, en obediencia, en Sabiduría, para que entendáis estas Palabras de Amor, que se os dan para vuestra seguridad espiritual, para que vuestra alma esté protegida, para que vuestra alma esté llena de Nuestro Amor, que es la principal protección del alma. El Amor, el Amor Divino, el Amor Puro, el Amor Santo, satanás no puede nada contra aquél que ama, verdaderamente, a Nuestra Trinidad y aquél que ama a sus hermanos con un amor de entrega, como lo hice Yo, por todos y para todos los tiempos.

 

Soy vuestro Dios, Soy vuestro Salvador, Soy Cristo Jesús, que, nuevamente, os llamo y os prevengo para lo que pronto ha de suceder.

 

Os quiero de regreso al Reino de los Cielos, sufrí demasiado por cada uno de vosotros. Cada uno de vosotros estaba en Mi Alma, en Mi Pensamiento, en Mi Corazón, cuando sufría, Yo Me iba entregando por cada uno de vosotros. No desperdiciéis Mi Sacrificio, Mi Donación, que fue para vuestra salvación eterna.

 

Meditad esto, Mis pequeños, porque vuestra salvación eterna, depende de vuestra respuesta.

Gracias, Mis pequeños.

  24 abril 2018

Rosario vespertino-MENSAJE ÚNICO.

 

 

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Mensaje de la Santísima Virgen María de Guadalupe, a J. V.

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Primer Misterio. Habla la Santísima Virgen María.

Sobre: Espero, esto, os haga meditar y os haga entender que os debéis preocupar por hacer de vuestra Nación, Nuestra Nación, Yo, como Madre de vosotros, la mejor Nación del Mundo, en un pueblo escogido por Dios, que, si antes lo fue Israel, ahora es el pueblo mexicano.

 

Hijitos Míos, vosotros sois los pequeños hijos de Mi Corazón; todos los que amáis a Mi Hijo, todos los que estáis Conmigo, todos los que tenéis ese deseo de regresar al Reino de los Cielos, porque ese deseo os lo pone Nuestro Padre, en vuestro corazón, sois Mis hijos, Mis hijos predilectos, Mis hijos amorosos, Mis hijos que habéis encontrado la Verdad, entre toda la mentira que os rodea.

 

Mis pequeños, a pesar de que estáis esperando momentos difíciles en vuestro México, también, hay momentos bellísimos que tendréis, posteriormente, después de la Purificación tan necesaria para todos vosotros.

 

Os pido, Mis pequeños, que no llenéis vuestro corazón y vuestra mente de temor por todo lo que se viene; recordad que Nuestro Padre, vuestro Padre Dios, siempre va a utilizar esos malos momentos, en los que satanás os pone a prueba y, de ahí, sacar un Bien. Sabéis que lo que tendréis no es Nuestro Padre, vuestro Dios, el que os está mandando este castigo, que, ciertamente, os lo merecéis, porque os habéis apartado de Su Amor y lo habéis ofendido grandemente, sino que es el mismo satanás el que os está atacando. Ha pedido permiso a Nuestro Padre, para que seáis probados, purificados, acrisolados, porque tenéis una gran misión como Patria, como Nación, pero sobre todo, como hijos de Dios.

 

Tenéis en vuestras raíces, cosas bellísimas, que se os harán saber después de la Purificación y estaréis dichosos y agradecidos de ser mexicanos.

 

Grandes cosas conoceréis después, porque sois una gran Nación, sois una Nación escogida por la Santísima Trinidad, para que, a través de vosotros, otras Naciones aprendan de vosotros, sobre todo, porque sois el país del Amor.

 

Sabéis que donde hay mucha Bendición del Cielo, también hay mucha maldad de satanás; os está atacando su envidia, os está atacando, porque él no quiere que vosotros, mexicanos, transmitáis el amor que tenéis en vuestro corazón.

 

En vuestra Patria se vive todavía, fuertemente, la unión familiar; le dais un valor muy grande a la familia, a vuestros padres, a vuestros hermanos, a los abuelos; respetáis a los muertos, amáis a vuestros hijos, pero, sobre todo, Nos lleváis en vuestro corazón.

 

Ciertamente, como Madre vuestra, Me tenéis un cariño muy especial y Yo correspondo a ese cariño, Mis pequeños y muchos, muchos de vosotros, hijos Míos, mexicanos, habéis recibido grandes Bendiciones de Nuestro Dios, por intercesión Mía, y bien lo sabéis, Mis pequeños.

 

Pero, por otro lado, la maldad se ha introducido en vuestra Patria y en vuestros corazones. Esa, la maldad de satanás, que os quiere destruir, que os quiere quitar a vuestro Dios y a Mí, vuestra Madre, de vuestro corazón. Os desvía con otros pensamientos, con otras formas de pensar, para que no Nos deis vuestro amor completo a vuestro Dios y a Mí, vuestra Madre.

 

Os habéis apartado de la oración y, ciertamente, la gran mayoría de vosotros, no habéis aceptado lo que vuestro Gobierno os ha impuesto, como el aborto y más pecados, en donde se atacan vuestros principios que lleváis en vuestro corazón; pero tampoco hacéis gran cosa por recuperar todo eso.

 

Sabéis que vuestro poder político es dominante, dictatorial y aunque os manifestéis, os imponen sus ideas satánicas, pero, por otro lado, también sabéis que la oración, el rezo del Santo Rosario, como tantas veces os he dicho, produce milagros, pero, desgraciadamente, la gran mayoría de vosotros, habéis hecho a un lado esta devoción tan poderosa para estos tiempos; y por eso, veMos en vuestros corazones esa tibieza, que está causándoNos mucho daño en Nuestro Corazón y a vosotros, mucho daño en los descendientes del México al cual pertenecéis.

 

Muchos, muchos bebés, que debieran vivir, y hacer crecer a ésta, vuestra Patria, han muerto, han sido asesinados por el aborto y ya vosotros, ni os inmutáis, no pedís por ellos y no Me pedís, junto con el Santo Rosario, que Yo intervenga, para que se termine toda esta maldad, todos estos asesinatos.

 

Vosotros, ahí es en donde sí tenéis la culpa de que estos abortos prosigan, por vuestra tibieza, porque ya no os amáis los unos a los otros, como Mi Hijo os lo pidió. Tenéis que poner de vuestra parte, Mis pequeños.

 

Por eso, la Purificación que se dará en México y en todo el Mundo, principalmente, es por vuestra tibieza, ya no Nos buscáis, ya no queréis depender del Cielo, creéis que por vuestras capacidades humanas, intelectuales, ya no necesitáis del Cielo y estáis en un error tremendo. ¿De qué os sirven vuestros estudios, carreras, maestrías y doctorados, si no tenéis a vuestro Dios y a Mí, vuestra Madre, en vuestro corazón? Esos títulos humanos, lejos de daros el Reino de los Cielos, si los utilizáis mal, os podrán llevar a vuestra perdición eterna.

 

Manteneos, pues, sencillos, humildes, como Mi Juan Dieguito, Mis pequeños. Manteneos siempre necesitados de Nuestro Amor, debéis estar conscientes, como tantas veces os lo heMos dicho, que sin Nuestra Protección, sin Nuestra Guía, vosotros, fácilmente, os perdéis, porque estáis en terrenos de satanás, estáis en terrenos del príncipe de este Mundo, que es satanás.

 

Si os unierais en oración, pero en una oración de corazón, podríais disminuir los dolores de la Purificación inminente que tenéis encima, ya, sobre vosotros, que no se va a detener, pero que sí la podréis aminorar. Pero ¿cuántos entenderéis éste, Mi Consejo de Madre hacia vosotros, Mis hijos?

 

Os vuelvo a repetir, Mis pequeños, sois Nación escogida entre todas las Naciones del Mundo entero, ¿acaso no os sentís con cierta predilección y con cierto gusto, de éste título que se os da, aquí, en el Reino de los Cielos? Dichosos, gozosos debierais estar, pero, por otro lado, debierais tener una preocupación espiritual, de saber cómo comportaros ante este título y ante esta predilección que se os ha dado. Sí, tenéis una misión muy grande y muy bella, muy especial.

 

Y recordad, que sois mexicanos por nacimiento, pero sois mexicanos, por predilección Divina. Os lo digo, para que os sintáis más agradecidos con vuestro Creador, vuestro Dios.

 

Espero, esto, os haga meditar y os haga entender que os debéis preocupar por hacer de vuestra Nación, Nuestra Nación, Yo, como Madre de vosotros, la mejor Nación del Mundo, en un pueblo escogido por Dios, que, si antes lo fue Israel, ahora es el pueblo mexicano.

Gracias, Mis pequeños.

 

Acerca de hmgutierrez

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