Todo está envuelto en el Amor de Nuestra Santísima Trinidad

1 Mayo 2020 Todo está envuelto en el Amor de Nuestra Santísima Trinidad. Así como Somos Uno en Nuestra Santísima Trinidad, vosotros en familia sois uno, porque uno Soy Yo en vosotros

Mensaje de Dios Padre a J. V.

Primer Misterio. Habla Dios Padre.

(Mensaje en lenguas, largo…) Hijitos Míos, Soy vuestro Padre Dios. Mi Santísima Trinidad está constituida por Mí, vuestro Dios, vuestro Padre, por Mi Hijo Engendrado por Mí, tomando Carne para presentarse ante los hombres. Yo, vuestro Dios, Espíritu, Le doy Carne a Mi Hijo, lo Engendro en el Amor para vuestra salvación. Mi Santo Espíritu Nos une en el Amor profundo entre los Dos. Somos Tres, Tres Personas distintas, pero en un solo Amor, en un solo Espíritu, es una unión de Amor.

Esto os lo digo para también explicaros el porqué de la familia (lenguas…). Las familias son unidas también en el Amor, llevan Mie bendición, la bendición de Mi Santísima Trinidad. Os unís para ser una sola persona, llevar un mismo rumbo, que es el crecimiento en el Amor, para que juntos vayáis perfeccionándoos en el amor, ayudándoos los unos a los otros para ganar el Reino de los Cielos.

Una familia es un padre, una madre y el producto de vuestro amor: los hijosUna familia no solamente da vida corpórea, da vida espiritual. En la familia, los hijos reciben la primera enseñanza espiritual, les dais las bases espirituales para que Me amen, para que Me busquen, para que, al encontrarMe, Me gocen, se llenen de Mí, Me transmitan, terminen su misión y regresen a Mí.

Todo está envuelto en el Amor de Nuestra Santísima Trinidad. Así como Somos Uno en Nuestra Santísima Trinidad, vosotros en familia sois uno, porque uno Soy Yo en vosotros. Vuestra misión es buscar el Amor, llenaros de Mi Amor, transmitir Mi Amor, y regresar al Reino del Amor.

La Sagrada Familia os da el Ejemplo del Verdadero Amor. Mi Hija, la Siempre Virgen María, Creada para una Misión Sublime, Pura, Santa, Inmaculada, Obediente a Mis mandatos, Obediente al Amor, Le permito llevar en Su Vientre a Mi Segunda Persona de Mi Santísima Trinidad. La Pura, la Santa, la Inmaculada, llevando en Su Vientre al Santo de los Santos, dando formación con esto a la familia por excelencia, junto con Mi hijo San José, hombre Puro, Santo, Inmaculado, Creado para esta gran Misión. El Amor en pleno entre los hombres: la Sagrada Familia.

Los pequeños, los hijos de vosotros, aprenden desde pequeños a través del ejemplo de los padres en una unión matrimonial. Es la pureza, es la santidad, la que os debe unir, porque si los hijos aprenden desde pequeños al ver a los padres cómo deben ser, cómo será su futuro, las virtudes, la santidad de los padres, tienen que darles ese primer ejemplo, esa base de amor, de pureza, de sencillez, de humildad; todas las virtudes en los padres pasarán a los hijos, por eso es un gran compromiso de los padres, ¡un inmenso compromiso!, de tener un hijo. Son almitas nuevas, almitas que apenas llegan a la Tierra, que es un regalo que Yo os concedo, pero Yo os voy a pedir cuentas de qué les llenasteis a vuestros hijos su alma y su corazón. Como os dije: Vuestro ejemplo van a ser las bases definitivas de su crecimiento espiritual.

Ciertamente les dais alimento nutricio para su cuerpo, pero ¿qué tanto alimento les dais espiritual para su alma? Recordad que su alma es la que se va a presentar ante Mí al final de su misión, no es su cuerpo el que se va a presentar ante Mí, que polvo es y polvo se quedará en la tierra, se va a presentar ante Mí la obra de vuestra unión, la obra de vuestro amor, la obra espiritual ¿con qué llenasteis a vuestros hijos a lo largo de su existencia?

Vuestros hijos deben ser vuestra obra maestra. Vosotros como padres seréis juzgados por lo que hicisteis con vuestros hijos, ¿qué bases espirituales les disteis para luchar contra la maldad de satanás, que tendrán a lo largo de sus años en la Tierra? Ciertamente los hijos, en su libre albedrío, escogerán también su camino, pero las bases que vosotros pusisteis desde sus primeros días serán definitivas para su vida espiritual.

¿Qué ejemplo les dais y qué ejemplo dais en el mundo cada uno de vosotros? ¿Qué vida estáis llevando? Pertenecéis al Cielo porque de él salisteis, ¿estáis llevando a la Tierra la vida que se vive en el Cielo? ¿Qué habéis hecho con vuestros hijos? ¡Qué habéis hecho con vuestros hijos! Ved la humanidad cómo está ahora, ¿qué habéis hecho con vuestros hijos?

Vuestro ejemplo, vuestro mal ejemplo ahora se está volcando contra vosotros. No llenasteis sus corazones de Mi Amor, no les disteis virtudes que debisteis primero haber vosotros vivido, no disteis ejemplo de Caridad ni de respeto hacia vuestros hermanos, no les inculcasteis el buscarMe como lo primero en vuestra existencia, ¿por qué ahora os quejáis del mal que estáis recibiendo en vuestra vida, si no enseñasteis ningún bien? Este es el fruto de vuestro mal vivir, de vuestro mal pensar, de la irresponsabilidad espiritual que lleváis la gran mayoría de vosotros.

Os he dado el ejemplo de la Sagrada Familia y ¿qué tomasteis de ellos? Prácticamente nada. Llenasteis vuestro corazón de vuestras pasiones desordenadas, apostatasteis de Mí, vuestro Dios, y esa falta de amor y de espiritualidad con la que debisteis haber llenado a vuestros hijos, a través de vuestro ejemplo y de vuestras enseñanzas, también se debían haber volcado sobre vosotros, y así estarías viviendo el Cielo en la Tierra, pero estáis ahora recibiendo el fruto de vuestro mal proceder.

No os quejéis, pues, de esta Purificación que estéis viviendo y viviréis más fuerte, porque os alejasteis de MíAsí castigaba Yo al pueblo antiguo, al pueblo judío, cuando preferían otros dioses y se apartaban de Mí, vuestro único Dios. Regresad a Mí, ¡arrodillaos todos y pedidMe perdón!, y recibiréis nuevamente Mis Bendiciones, porque os amo, Mis pequeños, os amo hijos desobedientes y malvados. Regresad a Mí arrepentidos y volveréis a vivir Mi Misericordia y Mi Amor sobre vosotros. Vuestro dolor vosotros mismos lo creasteis, como os dije, es fruto de vuestro mal proceder. ¡Cambiad! ¡Cambiad hacia el Bien!, y entonces recibiréis los frutos de vuestro cambio, del amor que empecéis a producir en vuestro corazón, del amor que deis a vuestros hermanos.

¡Entended la lección! Entended la lección, Mis pequeños, y daos cuenta que Yo Soy un Dios Misericordioso, amorosísimo, que quiero solamente vuestro bien, pero vosotros Me pagáis siempre con un mal.

Volved a Mí, os amo, Mis pequeños, ¡volved a Mí! y restaurad Mi pueblo, restaurad Mi pueblo.

Gracias, Mis pequeños.

Acerca de hmgutierrez

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